martes, 19 de abril de 2011

Los niños estaban solos - Jorge Bucay

Los niños estaban solos - Jorge Bucay


Su madre se había marchado por la mañana temprano y los habia dejado al cuidado de Marina, una joven de dieciocho años a la que a veces contrataba por unas horas para hacerse cargo de ellos a cambio de unos pocos euros.

Desde que el padre habia muerto, los tiempos eran demasiado duros como para arriesgar el trabajo faltando cada vez que la abuela se enfermaba o se ausentaba de la ciudad.

Cuando el novio de la jovencita llamó para invitarla a un paseo en su coche nuevo, Marina no dudó demasiado. Después de todo los niños estaban durmiendo como cada tarde y no se despertarian hasta las cinco.

Apenas escuchó la bocina, cogió su bolso y descolgó el telefono. Tomó la precaución de cerrar la puerta del cuarto y se guardó la llave en el bolsillo. Ella no queria arriesgarse a que Pancho se despertara y bajara las escaleras para buscarla, porque despues de todo tenia sólo seis años y en un descuido podia tropezar y lastimarse. Ademas, pensó, si eso sucediera, ¿como le explicaria a su madre que el niño no la habia encontrado?

Quizás fue un cortocircuito en el televisor encendido o alguna de las luces de la sala, o tal vez una chispa en el hogar de leña; el caso es que cuando las cortinas empezaron a arder, el fuego rápidamente alcanzó la escalera de madera que conducia a los dormitorios.

La tos del bebé debido al humo que se filtraba por debajo de la puerta lo despertó. Sin pensar, Pancho salto de la cama y forcejeó con el picaporte para abrir la puerta pero no pudo.

De todos modos, si lo hubiera conseguido, él y su hermanito de meses hubieran sido devorados por las llamas en pocos minutos.

Pancho gritó llamando a Marina, pero nadie contestó su llamada de auxilio. Así que corrió al teléfono que habia en el cuarto (el sabía como marcar el numero de su mamá) pero no habia línea.

Pancho se dió cuenta que debía sacar a su hermanito de alli. Intentó abrir la ventana que daba a la cornisa, pero era imposible para sus pequeñas manos destrabar el seguro y aunque lo hubiera conseguido aún debia soltar la malla de alambre que sus padres habian instalado como protección.

Cuando los bomberos terminaron de apagar el incendio, el tema de conversación de todos era el mismo:
- ¿Cómo pudo ese niño tan pequeño romper el vidrio y luego el enrejado con el perchero?
- ¿Cómo pudo cargar al bebé en la mochila?
- ¿Cómo pudo caminar por la cornisa con semejante peso y bajar por el árbol?
- ¿Cómo pudo salvar su vida y la de su hermano?

El viejo jefe de bomberos, hombre sabio y respetado les dio la respuesta:

-Panchito estaba solo... No tenia a nadie que le dijera que no iba a poder.


¿Cuántas veces hemos dejado de hacer cosas porque ha venido alguien y nos ha dicho que no podíamos (padres, madres, amigos...) ?
¿Cuántas veces hemos dejado de hacer cosas porque nosotros mismos nos decimos "ni si quiera lo intentes, si no vas a poder..."?

Si no intentamos las cosas no podremos saber si somos capaces de hacerlo o no y, lo peor, nos podemos arrepentir toda la vida por cosas que no hemos hecho. Como les digo a mis alumnos...si os proponéis algo en la vida y lo queréis de verdad y es vuestra ilusión, ¡id a por ello que estar por seguro que lo conseguiréis! O por lo menos estaréis muy cerca de donde queréis estar.

A lo mejor mi sueño es ser astronauta...a lo mejor es una meta muy complicada de conseguir...pero si me propongo llegar a ello y dar los pasos que necesito para conseguirlo, puede que termine trabajando para una empresa aeroespacial diseñando sistemas que luego los astronautas usan en su día a día.

"Es mejor arrepentirse de haber hecho las cosas que arrepentirse de nunca haberlas intentado."

4 comentarios:

sanxtres dijo...

y el cuento "contrario", pero con la misma idea es el del "elefante encadenado" de Bucay.

padres y maestros deberíamos leerlo una vez al mes como mínimo y pensar que importantes son los mensajes que les damos continuamente.

Potter dijo...

Amén hermano. Sobre todo la última frase! ;)

Carmen dijo...

Grande, Jorge Bucay... Aquí os dejo el enlace del cuento en el que yo descubrí la existencia de este genio de las palabras. Espero que os guste.

http://www.youtube.com/watch?v=vT3_o0thKfg

Pablo dijo...

Lo conocía...muy bueno Carmen ;) A ver si lo subo, ¡gracias!

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