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viernes, 4 de noviembre de 2016

Frase del fin de semana CLXXXIX

"El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas del error"

Pablo Neruda

sábado, 29 de octubre de 2016

Momentos que no tienen precio


Llegar al fin
hasta la puerta
de tu casa,
entrar,
echar todas las cerraduras,
y, como quien saborea
el sabor de la venganza,
decirlo:
...
«ahí
os quedáis,
hijosdeputa».


     (Karmelo C. Iribarren)

viernes, 31 de octubre de 2014

Frase del fin de semana CXI

"No culpes a nadie, no te quejes de nada ni de nadie, porque fundamentalmente tú has hecho tu vida"

Pablo Neruda

jueves, 23 de octubre de 2014

Madrid, te comería a versos


Esto es un acto de amor de artistas y poetas por nuestro querido Madrid.

domingo, 12 de octubre de 2014

9 consejos para el proceso de resiliencia ante enfermedades graves


Aquí os dejo el vídeo de un gran amigo mío, Manuel Casquero, psicólogo con muchos años de experiencia que se dedica en sus ratos libres a hacer vídeos muy chulos en los que transmite todo su conocimiento de multitud de masters y cursos realizados.

Os dejo aquí debajo todo el texto que escribe sobre cómo superar una enfermedad grave:

1) Aceptar a enfermedad. Como sucede en las fases de cualquier proceso de duelo, antes de aceptar la enfermedad, podemos pasar por la negación de la misma (No es posible… Se han equivocado en el diagnóstico…no quiero oír hablar de este tema..) o por una tormenta emocional que suele conllevar tristeza, miedo e ira a la vez. Muchas veces la tristeza se puede confundir con la ira, pero detrás de ambas, siempre late sumergido mucho miedo. Aceptar la enfermedad no significa quedarse impasible y no intentar poner lo mejor de nosotros mismos en el tratamiento. Para favorecer este proceso de aceptación puede ayudarnos tener información sobre los tratamientos, los efectos secundarios, las fases, etc. Pero, sobre todo, es muy importante desarrollar una buena comunicación con los profesionales de la salud. Una vez que aceptamos la enfermedad empezamos a luchar contra ella, y, sin darnos cuenta, también le vamos perdiendo el miedo a la muerte.

2) Disponer de los recursos necesarios. Disponer de hospitales, suficientes profesionales, medicamentos e investigación es fundamental para abordar enfermedades con mucha más seguridad.

3) Cambiar nuestro enfoque a la hora de abordar el problema, o lo que es lo mismo, pensamiento positivo. Por ejemplo, enfocarnos mucho más en las pequeñas mejorías y normalizar en lo posible las adversidades diarias. Pensar que el “dolor” es inevitable pero que no debe conllevar al sufrimiento, lo que puede suponer estancarnos en la sensación de malestar y amplificarla al no apartarla de nuestra cabeza ni un solo instante. Y, por último, “enfocar toda nuestra energía en el presente” para que haga el máximo efecto posible. La enfermedad suele preferir las tormentas del pasado o la incertidumbre del futuro. “No me importa el mañana, prefiero alargar los momentos felices del día.”

4) Desarrollar mecanismos de defensa. Lo mecanismos de defensa más adaptativos son los que deberíamos aplicar en una enfermedad. Por ejemplo, desarrollar nuestro sentido del humor es un arma poderosa para aliviar tensiones y angustias. Proyectarnos en personas que han pasado por nuestro trance y superaron la enfermedad, preguntarnos qué sentían, que pensaban, cuáles eran sus valores y sus metas. Asimismo, para los que sienten aspiraciones artísticas o creativas, sublimar la experiencia de la enfermedad para sacara de dentro de nosotros y transformarla en una obra que despierte emociones en los demás.

5) Contar con amplia red de contactos sociales. O, lo que implica recibir el apoyo de amigos y familiares. Las visitas o las llamadas pueden ser vitaminas de optimismo para el enfermo. La ternura y la comprensión aumentan las defensas, sin duda alguna.

6) Confiar plenamente en los profesionales que nos están tratando. Hablar abiertamente con ellos sobre cualquier duda o temor, y, desde el respeto y la comprensión mutua establecer fluidos canales de comunicación. Confiar sin reservas en un médico en un momento dado, puede ser tan eficaz como contar con un pequeño Dios en la tierra.

7) Apoyarnos en competencias que hemos aprendido a lo largo de nuestra vida, y que en estos casos nos pueden ser de gran utilidad: Resistencia a la frustración, apoyarnos en nuestra autoestima, perseverancia, estar abiertos al cambio o a nuevas experiencias y potenciar nuestros recursos para el control de las emociones.

8) Darle un significado espiritual a la enfermedad. Para muchas personas la vía espiritual son sus creencias religiosas (Dios no me deja solo ni me abandona), pero para los que son agnósticos o que necesiten más apoyo, yo le recomiendo que se planteen que la vida es una aprendizaje continuo. Vivir es empezar a saber, morir es el final de un conocimiento. La enfermedad también es una experiencia vital que nos puede conducir a aprender, reestructurar nuestra escala de valores y darle un nuevo rumbo a nuestra vida. Es decir, plantearnos la enfermedad no como una condena, si no como un desafío.

9) Pensar en proyectos futuros, lo que quisiéramos mejorar en nuestras vidas y los retos que aún nos quedan por abordar. Perdonarnos por los errores del pasado y mirar con ojos nuevos el presente.
Si tuviera que resumir los nueve puntos en uno, yo lo llamaría “Amor” en toda la extensión de la palabra. Por amor nacemos, sobrevivimos , y, seguramente también morimos. Dedicado a todos los profesionales sanitarios que defienden una sanidad pública, de calidad y universal.

Autor del texto: Manuel Casquero Durán (mnlcasquero54@gmail.com)

Poema “las dos orillas” perteneciente al libro “pinceladas de mi existencia” registrado.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Corto "Look up" de Gary Turk


"Tengo 422 amigos aunque me siento solo. Hablo con ellos cada día pero ninguno me conoce realmente"

Así empieza este cortometraje "Look Up" creado por el escritor británico Gary Turk con el objetivo de hacer un recordatorio de los efectos de las redes sociales en nuestra sociedad.

lunes, 5 de mayo de 2014

El poema "Educar" de Gabriel Celaya

Educar es lo mismo
que poner un motor a una barca...
Hay que medir, pensar, equilibrar...
y poner todo en marcha.

Pero para eso,
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino...
un poco de pirata...
un poco de poeta...
y un kilo y medio de paciencia concentrada.

Pero es consolador soñar,
mientras uno trabaja,
que ese barco, ese niño,
irá muy lejos por el agua.

Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes, hacia islas lejanas.

Soñar que, cuando un día
esté durmiendo nuestra propia barca,
en barcos nuevos seguirá
nuestra bandera enarbolada.


Gabriel Celaya

martes, 10 de diciembre de 2013

"Invictus", el poema de William Ernest Henley que sostuvo a Nelson Mandela durante 30 años de carcel

Desde aquí, mi pequeño homenaje al gran Nelson Mandela, Madiba.
Descanse en Paz.


"Invictus" es un poema de William Ernest Henley que Madiba, Nelson Mandela, sostuvo en la cárcel durante 30 años.

Out of the night that covers me
Black as the pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.
In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.
Beyond this place of wrath and tears
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds and shall find me unafraid.
It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll,
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul.

Traducción al español

Más allá de la noche que me envuelve,
negra como el abismo insondable,
agradezco a los dioses que pudieran existir
por mi alma inquebrantable.
En las azarosas garras de la circunstancia
no me he lamentado ni he llorado.
Bajo los golpes del destino
mi cabeza esta ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de ira y lágrimas
yace el Horror de la sombra,
y sin embargo la amenaza de los años
me encuentra y me encontrará sin miedo.
No importa cuán estrecha sea la puerta,
cuan cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.

domingo, 20 de octubre de 2013

NO TE DETENGAS

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”,
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los “poetas vivos”.
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas…
                                                                               WALT WHITMAN

sábado, 13 de julio de 2013

Este Ejército que ves


Una reflexión visual sobre el poema de Pedro Calderón de la Barca.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Walt Whitman

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.

No te dejes vencer por el desaliento.

...No permitas que nadie te quite el derecho a
expresarte, que es casi un deber.

No abandones las ansias de hacer de tu vida algo
extraordinario.

No dejes de creer que las palabras y las poesías sí
pueden cambiar el mundo.

Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.

Somos seres llenos de pasión.

La vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima,
nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra
propia historia.

Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra
continúa: Tú puedes aportar una estrofa.

No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre
el hombre.

No caigas en el peor de los errores: el silencio. La
mayoría vive en un silencio espantoso.

No te resignes.

"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.

Valora la belleza de las cosas simples.

Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.

Disfruta del pánico que te provoca tener la vida
por delante. Vívela intensamente, sin mediocridad.

Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea con
orgullo y sin miedo.

Aprende de quienes puedan enseñarte.

Las experiencias de quienes nos precedieron de
nuestros "poetas muertos", te ayudan a caminar por la
vida.

La sociedad de hoy somos nosotros Los "poetas vivos".
No permitas que la vida pase por ti sin que la
vivas ....

---Walt Whitman---
La Sociedad de los poetas muertos

jueves, 26 de enero de 2012

Cómo afectan las palabras a las personas - Aimee Mullins en El Hormiguero

Pablo Motos ha dedicado su monólogo (a partir del segundo 3:10) de el Hormiguero a cómo las palabras afectan a las personas más de lo que creemos.

Pablo habla de Aimee Mullins,una joven modelo, atleta guapísima que no tiene piernas que dio una charla hablando de que se dio cuenta que, sobre todo cuando eres niño, las palabras nos afectan más de lo que creemos y acabamos siendo lo que nos dicen que somos.

Si nos dicen desde pequeño que tú no vales para estudiar al final me lo creeré y seré un cazurro...o si me dicen que soy un crack jugando al tenis, me lo creeré y llegaré más lejos de lo que llegaría si no me dicen nada, así con todo...si lo que oigo siempre de boca de mis padres es "este chico es un vago" pues acabaré siendo vago...o, "es muy gracioso" seré el que siempre cuente los chistes...y esto es así.

Luego cuenta un experimento que se realizó en Gran Bretaña en los años sesenta...en un colegio separaban a los estudiantes por niveles y según el nivel les ponían en una clase u otra...pues lo que hicieron fue poner a los peores estudiantes en la clase que se suponía que era de los que mejor nota habían sacado en el examen de prueba, y los que mejor nota habían sacado, les pusieron en la clase de los "tontos"... Los profesores no sabían nada de este cambio y les trabtaban como tales a cada grupo...al final resulta que los malos estudiantes que estaban en la clase de los "listos" eran tratados como buenos estudiantes y sacaron muy buenas notas...y al contrario..los estudiantes buenos que estaban en la clase de los "tontos" acabaron suspendiendo.

Como profesor, este experimento no me lo creo. Ya que tú entras a una clase sin conocer a ningún alumno a los dos días comentas con los demás profesores y todos coinciden en lo buenos o malos que son ciertos estudiantes. Y los que son vagos o los que tienen dificultades no van a sacar notazas por más que les cambien de clase...es mi opinión.

Esta chica, Aimee Mullins, termina relatando un poema de un autor persa del S XIV llamado Hafiz:

El Dios que sólo Sabe Cuatro Palabras

"Cada niño ha conocido a Dios, no al Dios de los distintos nombres (que le damos), no al Dios de lo que no se puede hacer, sino al Dios que sólo sabe cuatro palabras y que las repite una y otra vez, diciendo, ven y baila conmigo, ven y baila conmigo...".

La charla de la que habla Pablo Motos es ésta de aquí para el que la quiera ver entera:



domingo, 1 de enero de 2012

Si pudiera vivir nuevamente mi vida... - Jorge Luis Borges

Poema atribuido a Borges, pero cuyo real autor sería Don Herold o Nadine Stair.

Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.

Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.

Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.

Pero ya ven, tengo 85 años...
y sé que me estoy muriendo.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Carta de despedida de Gabriel García Márquez

"Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo.

Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.

Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz. Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen. Escucharía cuando los demás hablan y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate!

Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo, sino mi alma.

Dios mío si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo, y esperaría a que saliera el sol. Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema de Benedetti, y una canción de Serrat sería la serenata que les ofrecería a la luna. Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas, y el encarnado beso de sus pétalos...

Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida... No dejaría pasar un sólo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero. Convencería a cada mujer u hombre que son mis favoritos y viviría enamorado del amor.

A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse!

A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese a volar. A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido.

Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres... He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada.

He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre.

He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse. Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrán de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo.

Siempre di lo que sientes y haz lo que piensas. Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el guardián de tu alma. Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más. Si supiera que esta fuera la última vez que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez indefinidamente. Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo diría “te quiero” y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes.

Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré.

El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si el mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para una sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para concederles un último deseo. Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles “lo siento”, “perdóname”, “por favor”, “gracias” y todas las palabras de amor que conoces.

Nadie te recordará por tus pensamientos secretos. Pide al Señor la fuerza y sabiduría para expresarlos. Demuestra a tus amigos cuanto te importan.”

Si no lo haces hoy, mañana será igual que ayer. Y si no lo haces nunca tampoco importa.


Ponle acción a tus sueños. El momento es éste.
"

Gabriel García Márquez

miércoles, 14 de diciembre de 2011

No cambies (Anthony de Mello)

Este poema me lo han mandado en mi curso de Oratoria con PNL para practicar la vocalización y la entonación. Hay que leerlo con tonos agudos, graves, pausas y transmitiendo emoción.

Y el que quiera también puede pensar sobre lo que se dice en él.

NO CAMBIES  (Anthony de Mello)

Durante años fui un neurótico.
Era un ser angustiado deprimido y egoísta.
Todo el mundo insistía en decirme que cambiara.
No dejaban de recordarme lo neurótico que yo era.
Y yo me ofendía, aunque estaba de acuerdo con ellos, y
deseaba cambiar, pero no acababa de conseguirlo por mucho que lo intentara.

Lo peor era que mi mejor amigo tampoco dejaba de recordarme lo neurótico que estaba.
También insistía en la necesidad de que yo cambiara.
También estaba de acuerdo y no podía sentirme.
Me sentía tan impotente y como atrapado.

Pero un día mi mejor amigo me dijo:

“No cambies. Sigue siendo tal como eres.
En realidad no me importa que cambies o dejes de cambiar. Yo te quiero tal como eres y no puedo dejar de quererte
”.

Aquellas palabras sonaron en mis oídos como música:

“No cambies. No cambies. No cambies…. Te quiero…”

Entonces me tranquilicé. Y me sentí vivo.
Y, ¡oh maravilla! cambié.

Ahora sé que en realidad no podía cambiar hasta encontrar a alguien que me quisiera, prescindiendo de si cambiaba o dejaba de cambiar.

¿Y si ese alguien que te quiere como eres, fueras  tú mismo?

sábado, 19 de febrero de 2011

Con el tiempo... (Jorge Luis Borges)

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender...

Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes...y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.

Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora supropia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende... y con cada día uno aprende.

Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.

Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.

Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.

Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.

Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.

Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.

Con el tiempo te das cuenta que aunque seas felíz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.

Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.

Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.

Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.

Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese (este) instante(...)

Pero desafortunadamente, sólo con el tiempo...


Jorge Luis Borges