lunes, 22 de junio de 2015

El miedo a tener miedo

Hace unas semanas me ahogué, y tuve que salir corriendo para volver a respirar,
y entonces, mientras miraba por la ventanilla del tren que me llevaba a Barcelona, aunque a mí realmente me llevase con destino a mí misma, me di cuenta.



El miedo, otra vez él.

Vivimos en un constante miedo.

Miedo a tener miedo, miedo a no ser, a ser, a no ser capaz, a no dar la talla, a empezar, a terminar, a continuar.

Dicen que el amor es el motor del mundo, cada día tengo más claro que quién realmente mueve el mundo es el miedo.

Miedo que otros infundan, es tan fácil usar a una persona con miedo, anularla, modificarla.

El miedo, como la ignorancia es un arma.

Miedo de los trabajadores a los jefes.

Miedo en las parejas.

Miedo a la soledad.

Miedo a perder.

Miedo a tener miedo.

Nadie nunca nos prepara para ello.

Cuando eres pequeño te enchufan un gusiluz para paliar ese miedo a la oscuridad, o te dicen que existe el príncipe azúl, está entre mi lista de cosas pendientes la de denunciar a Disney pero sigo siendo mil eurista, juegan con tu miedo para conseguir cosas, que si el pájaro pinzón se lo contará a los reyes magos si te portas mal, el hombre del saco vendrá a por ti….

Nadie nos dice que la oscuridad solo es algo malo cuando es interna, que no hay príncipes ni princesas, que te harán y harás daño que lloraras por amor como todo hijo de vecino, que los Reyes Magos son solo una escusa perfecta de tus padres para hacerte sonreír y que para aprender a ir en bici te tienes que abrir las rodillas una media de 12 veces y que tendrás que luchar para vivir.

Pero creces, y contigo los miedos.

Cada uno tiene los suyos, y alguien debería avisarnos de que en realidad lo que hay que hacer es enfrentarte a ellos, y ser valiente, en esta sociedad nos falta valentía, y quiero asociarlo a la sociedad en la que vivimos y no como rasgo del ser humano, porque sería tremendamente triste.

En esos días en los que viaje y me dedique a mí, deje de pensar para empezar a reflexionar, porque estos conceptos nunca van unidos.

¿A qué tenemos miedo?

Fracaso y decepción me vinieron en neón como un cartel a la cabeza, se iluminaban y parpadeaban, pero decidí que serían positivas.

Fracasar es haberte enfrentado contra eso que te daba miedo, haberle echado un par de huevos y que no te haya salido bien, pero es que el triunfo es que el miedo está superado.

Decepción, cuando esperas algo que no llega o que no es, si no llega búscalo, ves a por él y si no es cámbialo, modifícalo, no te sirve.

“Quién no apuesta no gana” Apostemos por nosotros por una vez, querámonos, dediquémonos tiempo, vamos a hacernos un guiño y convenzámonos de que sí.

Y volví a respirar más puro y profundo que nunca.

No dejaré de tener miedo, como no lo haremos ninguno, pero lo importante es dejar de tener miedo al miedo. Es el primer paso, porque si no lo sientes el miedo no existe, es algo efímero, momentáneo, no debemos permitir que nos acompañe, no debe ser uno más en la mesa.

Eres capaz de todo, que no te cuenten lo contrario, será difícil y sentirás ese miedo, ese vértigo, hazlo, hazlo por y para ti.

Esto es la jungla y tus grilletes sociales el miedo, no dejes que nada ni nadie juegue con el , porque entonces estarás permitiendo que se juegue con tu vida.


Fuente: lanuevarutadelempleo

3 comentarios:

Jazmina cosmeticsblog dijo...

¡Chapó!

Tecnología Emocional dijo...

Genial entrada!! Muy buena.. hay una canción de Ska-P que se llama "Miedo" va al pelo a este posteo.

Un Saludo

El blog que te hará pensar dijo...

Me alegro de que os guste :) Pon el enlace a la canción y así la oímos ;)

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