miércoles, 25 de enero de 2017

El ejercicio de PNL que hice con mis alumnos el primer día de la segunda evaluación para cambiar su actitud

El otro día hice algo curioso con mis alumnos de 1º de bachillerato. Un ejercicio de PNL (Programación Neurolingüística) para realizar un cambio importante.

Resulta que sus notas en la primera evaluación no han sido muy buenas que digamos y me da la sensación que están tardando más tiempo que otros cursos anteriores en darse cuenta del cambio de la ESO a bachillerato.

Entonces pensé que tenía que hacer algo para cambiar su actitud. Y el primer día de la segunda evaluación nada más entrar a clase les puse este vídeo de motivación:


Luego les hablé de que tenían que cambiar su forma de trabajar y estudiar. Todos ellos estuvieron muy atentos mirándome fijamente escuchando mis directrices.

Cuando terminamos de ver el vídeo y hablar de todo esto les dije que tenían que salir de clase y hacer una fila en la puerta pero sin entrar a clase. Con la puerta de clase abierta y una fila justo antes de entrar, les dije que fueran uno a uno entrando a clase pero parándose justo antes de entrar, en el cerco de la puerta.

Que se pararan y pensaran unos segundos cómo iban a entrar a clase, ya que estaban entrando a un nuevo curso. Ésa era la intención, hacerles pensar que estábamos empezando un nuevo curso y a continuación dar un paso hacia dentro de la clase.

Para que todo esto tuviera su efecto, como la programación neurolingüística dice, hay que hacer un pequeño cambio en el cerebro para intentar engañarle y que este cambio sea más efectivo por lo que les dije que cambiaran su sitio en el que se sentaron en la primera evaluación.

 
Al sentarse en un sitio nuevo, verían la pizarra desde otra perspectiva. Es un cambio pequeño pero sutil, con el que le queremos decir al cerebro que algo ha cambiado y a partir de hoy vamos a hacer las cosas de una forma diferente.

Sin el cambio de sitio supongo que no hubiera durado mucho el efecto, pero al cambiar el sitio y mantener este sitio fijo durante toda la segunda evaluación haremos que cada vez que se sienten y vean la pizarra desde un punto de vista diferente, se acuerden de ese paso que dieron frente a la puerta conscientes de que iban a hacer las cosas mejor, estudiar más y trabajar más.

No sé lo que durará, si funcionará en todos los chicos o no, pero he de decir que esa clase fue genial, todos súper atentos y pendientes de lo que decía y hacía en la pizarra. Supongo que a alguno se le olvidó según acabó la clase pero estoy seguro que a muchos de ellos se les quedó grabado a fuego el ejercicio y van a cambiar su actitud.

Al menos, cuando termine el curso, seguro que se acuerdan  de ese día en el que el profesor de Matemáticas hizo un ejercicio un tanto loco pero que les encantó ver cómo lo que quería era ver un cambio de actitud en ellos y que saquen lo mejor que tienen.

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