jueves, 13 de septiembre de 2012

Walt Whitman

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.

No te dejes vencer por el desaliento.

...No permitas que nadie te quite el derecho a
expresarte, que es casi un deber.

No abandones las ansias de hacer de tu vida algo
extraordinario.

No dejes de creer que las palabras y las poesías sí
pueden cambiar el mundo.

Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.

Somos seres llenos de pasión.

La vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima,
nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra
propia historia.

Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra
continúa: Tú puedes aportar una estrofa.

No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre
el hombre.

No caigas en el peor de los errores: el silencio. La
mayoría vive en un silencio espantoso.

No te resignes.

"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.

Valora la belleza de las cosas simples.

Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.

Disfruta del pánico que te provoca tener la vida
por delante. Vívela intensamente, sin mediocridad.

Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea con
orgullo y sin miedo.

Aprende de quienes puedan enseñarte.

Las experiencias de quienes nos precedieron de
nuestros "poetas muertos", te ayudan a caminar por la
vida.

La sociedad de hoy somos nosotros Los "poetas vivos".
No permitas que la vida pase por ti sin que la
vivas ....

---Walt Whitman---
La Sociedad de los poetas muertos

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Uno de mis poemas favoritos. Gracias por publicarlo. :-) Te recomiendo a Wislawa Szymborska.

Mª José Tenedor dijo...

Precioso!!!!! Nada mejor que comenzar el día leyéndote!! nos ayudas a mantenernos en el camino correcto!! gracias por compartir cosas tan interesantes!!

Pablo dijo...

Denada Mª José, yo con tal de haceros pensar un poco me conformo ;)

Mamá Burbujita dijo...

Qué bonito. No lo conocía, y es una maravilla.

Xiomi dijo...

Bellísima esta pieza literaria, gracias por traerla. Sabés?, hay un poema de Rubén Darío, titulado A Walt Whitman, te lo recomiendo. Abrazos.

Anónimo dijo...

Me sumo a las felicitaciones Pablo. Extraordinario poema has elegido. Gracias por recordarnos cosas que ya sabemos pero que a menudo olvidamos.

Pablo dijo...

Gracias a vosotros por comentar, me alegra que comentéis las cosas que os gusten :)

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