viernes, 3 de diciembre de 2010

El Hormiguero: Elsa Punset nos explica por qué nos cuesta tanto cambiar de opinión

En este vídeo, Elsa Punset nos explica en el programa El Hormiguero por qué nos cuesta tanto trabajo cambiar de opinión a los seres humanos.

¿Alguna vez habéis estado discutiendo con alguien, le habéis dado argumentos de sobra para demostrarle que está equivocado y de que tú tienes razón y aún así, la otra persona se mantiene en sus trece a pesar de que sabe que no tiene razón?





"Los humanos aprendemos más por imitación que por lógica. El repetir lo que creemos que sabemos sin analizar si es cierto o no nos da seguridad, ya que somos como el resto de la manada. Queremos ser como los demás. Si siempre lo he hecho así, y estoy acostumbrado a hacerlo así, y me han enseñado a hacerlo así, así es como debe ser."

También pienso que deberíamos añadir aquí el hecho de que al reconocer que nos hemos equivocado y que no tenemos razón, nos podemos sentir menos valorados ya que podemos tener esa sensación, aquellos que somos orgullosos (aquí me incluyo yo) de que, de alguna manera, nos estamos "rebajando" al otro y estamos reconociendo que él es "mejor" que nosotros. No es que sea así objetivamente pero sí algo que podemos sentir cuando damos la razón al otro y reconocemos que nos hemos equivocado así como cuando pedimos disculpas por algo que hizimos mal.

Por eso, el hecho de mantenernos firmes con nuestra opinión a pesar de saber que no llevamos razón nos hace sentirnos más seguros y más valorados que la otra persona, sobre todo cuando a la otra persona la valoramos bastante y reconocer un error delante suya sería aún peor.

No cabe la menor duda que actuar de esta manera de cabezonería lo único que vale es para aumentar nuestro ego y discutir de manera infantil y sentirnos, en el momento algo mejor, pero a la larga muy mal con nosotros mismos.

En el vídeo podemos ver un experimento (segundo 1:47) realizado en la Universidad de St Adnrews (Escocia) de la forma que tienen de aprender los niños y los monos con una máquina para obtener un caramelo. A ambos les dan unas directrices para conseguir el caramelo a través de una serie de movimientos y golpes que tienen que dar con un palito para obtener su caramelo.
La primera caja es opaca y no ven nada pero en la segunda caja que les dan la caja es transparente y pueden observar como los golpecitos con el palo y los movimientos con los cerrojos no valen para nada ya que el caramelo está ahí desde el principio.
Los niños, muy obedientes, siguen realizando estas pautas aún viendo que no sirven para nada, mientras que los monos van directamente a coger el caramelo y no realizan los golpecitos que les habían indicado anteriormente.

En mi humilde opinión creo que los niños siguen realizando las pautas aún viendo que no sirven para nada por el simple hecho de "obedecer" y de las repercusiones que eso podría llevar de no obtener el caramelo que quieren conseguir. Creo que este experimento habría que relacionarlo un poco con la moral de los niños y no tanto con el aprendizaje, ya que ellos siguen realizando lo "mandado" a ver si no van a obtener el caramelo y se van a quedar sin él. En cambio los monos, sin moral ninguna, levantan la tapa y cogen el caramelo sin realizar los movimientos que les habían dicho porque no piensan en las repercusiones que eso podría llevar si no lo hacen.

Sin duda, desde aquí felicitar a Pablo Motos por integrar en esta parte del programa de El Hormiguero a Elsa Punset y acercarnos la Inteligencia Emocional y la Psicología a todos nosotros de una manera muy amena y divertida.

7 comentarios:

Luis Tovar dijo...

¿Has borrado mi comentario?

Pablo dijo...

Sí, no quiero publicidad en mi blog.

Luis Tovar dijo...

¿De qué publicidad hablas? Yo no he puesto ninguna publicidad

Pablo dijo...

Pusiste en tu comentario un enlace a una página web que no tenía que ver con el artículo.

Luis Tovar dijo...

Puse un enlace a una página en donde se explicaba el prejuicio del especismo. La explicación era un poco larga para exponerla en un comentario y por eso puse el enlace. El contenido de ese texto tiene todo que ver con este artículo. Porque una de las razones por las que tenemos y mantenemos prejuicios (aun sabiendo que son prejuicios) se debe precisamente a esa inercia y terquedad de seguir pensando lo que nos enseñaron de niños. Una de esos prejuicios es la idea de que los humanos estamos por encima de los demás animales y tenemos derecho a usarles para nuestro beneficio.

Pablo dijo...

Vale, ahora lo entiendo y me ha quedado claro Luis, con esta explicación sí que tiene sentido la página que ponías en este comentario, ponla si quieres ahora que no lo borro.

Un saludo

Luis Tovar dijo...

Gracias, Pablo.

Aquí se puede leer en qué consiste el prejuicio del especismo: http://www.defensanimal.org/especismo/

Un saludo.

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