lunes, 30 de noviembre de 2015

Kevin Durant motivando a mis alumnos de Bachillerato

Es curioso cómo a veces los planetas se alinean y se cumplen cosas de forma algo mágica que hace que todo llegue a un punto y el ciclo se complete...

Y es que hace un par de años en mi clase de 1º Bachillerato les puse este vídeo de Kevin Durant para motivarles a que trabajaran más. Eran bastante vagos y yo les decía una y otra vez que tenían que trabajar más pero no me hacían caso así que pensé en que fuera uno de los deportistas más importantes del mundo el que se lo dijera. Y este fue Kevin Durant, uno de los mejores jugadores de baloncesto en la NBA.


Se lo he puesto para incidir en que en Matemáticas como en las demás asignaturas no hay trucos ni magia para sacar buena nota, sólo hay trabajo, trabajo y trabajo.

A mi no me hacen mucho caso, pero si se lo dice una de las estrellas deportivas del momento a la que admiran siempre lo valorarán más que si se lo dice el pesado del profesor.

Les puse este vídeo y les hablé de cómo Kevin Durant era un gran jugador de baloncesto cuyo objetivo era ser MVP de la NBA (mejor jugador de la temporada) pese a no tener el talento innato de otros jugadores como Kobe Bryant pero sí tener el trabajo y el sacrificio del que hacía gala cada entrenamiento.

Los periodistas se sorprendían de que quisiera ser MVP cuando había otros jugadores mucho mejores que él y él señalaba que él tenía que suplir el talento con trabajo duro.

Qué bonito fue aquel día cuando, pasado un año de aquel día que les puse este vídeo, me dijeron mis alumnos que Kevin Durant había sido MVP de la NBA.

Me quedé alucinao cuando vi este vídeo en internet donde era verdad lo que me decían mis alumnos, Kevin Durant, después de mucho trabajo y sacrificio había obtenido el ansiado título de ser el mejor jugador de toda la NBA, algo soñado que nadie creía que lograra pero que consiguió finalmente. En este emotivo vídeo le daba las gracias a su madre por todo lo que había dado por él.


Fue muy bonito porque resulta que el jugador que les había enseñado hace un año del que nadie creía que llegara a ser el mejor jugador de la NBA, con sacrificio y trabajo lo había conseguido, una comparación perfecta para ellos como curso que debían hacer lo mismo para llegar a sacar la mejor nota de la PAU al final de curso.

Kevin Durant nos acompañó siempre a lo largo del curso y fue un símbolo de nuestra clase, signo de esfuerzo, trabajo y motivación que nunca olvidarán.

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