martes, 29 de mayo de 2012

El miedo al cambio

Hay una frase que me gusta mucho que dice:

"Si haces las cosas siempre de la misma forma, el resultado será siempre el mismo. Si quieres que el resultado sea diferente, cambia la forma en la que lo haces".

Esto implica gestionar un cambio, ¡oh dios mio un cambio! ¿Pero por qué voy a cambiar algo a lo que estoy acostumbrado toda mi vida a hacer y...bueno...no me ha ido del todo mal...?

Los cambios suponen un miedo de primeras porque, aunque yo esté acostumbrado a hacer algo que no me proporcione los resultados que yo quiero, pero eso que hago me hace sentir seguro...esté dentro de mi zona de confort, tengo el control de la situación, es algo que he hecho toda la vida y es donde yo me siento bien, tranquilito y a gustito.

El empezar a hacer algo nuevo implica hacer algo que no sabes que resultado te va a deparar...y eso, para la gente que es (somos) muy controladora y le gusta tener todo bajo su control y que nada se le escape, implica de primeras, un miedo o acojonamiento previo.

Por ejemplo, si eres tímido y en las reuniones sociales o cuando quedas con amigos no eres tú el que sacas ningún tema de conversación y te da vergüenza y prefieres estar callado y comentando lo que los otros dicen, al final no conseguirás comentar cosas que querías hacer. El cambio que hay que hacer es pequeño pero a lo mejor supone un miedo al principio de no saber cómo van a responder tus amigos porque nunca lo has hecho.

Prueba poco a poco...esto es como subir una montaña....poco a poco...proponte un día comentar algo que viste ayer en la tele, algo que te pasó en el curro, algo que te pasó con tu novia...lo que sea...y verás como no es para tanto, y el resultado será positivo...poco a poco irás viendo que te sientes mejor y te da menos "miedo" el echarte para alante.


Todo esto viene a cuento por algo...y es que aunque yo sea Experto en Inteligencia Emocional, también tengo mis cosas que me dan miedo y me rayan...como todo el mundo. Y puedo decir en primera persona que muchas veces cuando estás pensando en dar ese paso lo único que tienes que hacer es darte ese impulso y echarte para alante, un par de huevos básicamente...

Una persona muy importante para mi me dio un consejo muy bueno...cuando tengas que hacer algo que te suponga mucho miedo, piensa en algo que te haga reír..."a mi siempre hay un chiste que si me acuerdo me parto de la risa", me dijo...pues tú haz lo mismo, piensa en algo que te haga reír...verás como ves las cosas de otra manera, y lo que supone un mundo para tí, se vuelve más normal y no lo ves tan "grande", verás como tienes más valor para echarte para alante y decir eso que no te atreves.

Por eso cuando tuve, hace poco, que echarle huevos y decir algo que no me atrevía hace mucho tiempo, pensé en este vídeo...de Goyo Jimenez hablando de los americanos...uno de los mejores monólogos con el que me parto y, de verdad, que me sirvió mucho...normalicé un poco la situación, ví el "drama" que me suponía mucho menos importante de cómo lo estaba viendo yo y lo normalicé y fui a ello y al final logre mi objetivo :)


Este post va para ti dedicado, Dani, por todo lo que me has ayudado y cómo me has hecho ver las cosas y todos los consejos que he aprendido de tí...un abrazo gigante y gracias por todo :)

5 comentarios:

B. Caulfield dijo...

Que difícil son los cambios, el cerebro por lo general reacciona con temor, le teme a lo desconocido y a la vez a repetir errores si es el caso en que ya ha vivido esa experiencia. El miedo quizás como único beneficio nos pone más alerta en la situación, pero cuando nos paraliza es lo complicado. Aprender a gestionar estas situaciones es un gran beneficio para las posibles situaciones futuras. El consejo que te dieron jamás lo había escuchado, lo tendré en cuenta.
Lo que me ha servido últimamente es atreverme a enfrentar situaciones nuevas que antes hubiera desestimado por miedo o vergüenza o simplemente pereza, así intento mantener el cambio activo e intentar alejarme de esa agradable pero somnífera zona de confort.

Saludos Pablo, ah y el vídeo está buenísimo para reír.

Pablo dijo...

Oye, dices que ultimamente lo que te ha servido es "atreverte a enfrentarte a situaciones nuevas".

Y como haces eso de "atreverte", ¿cual es ese chip que te hace ir para alante en situaciones que te paralizan?

Gracias por el comentario, seguimos aprendiendo unos de otros :)

B. Caulfield dijo...

El gatillante fue un suceso que cambio todo lo que hasta ese momento conocía en mi zona de confort, desde ahí deje de temer a cambiar, era el empujón hacia los cocodrilos y ha sido uno de los sucesos más positivos. Pensando hoy en cual ha sido lo que más me ha servido son tres lecciones que he incorporado: Nos podemos morir mañana (por lo que es ahora o ahora), ¿cuando tenga 80 años me arrepentiré de no haber hecho esto? (me lo enseño una amiga) y la linda frase "esto también pasara" (esencial cuando me veo complicada). Hasta ahora esas tres y debo contarte como anécdota que hace un rato intentando hacer que mi cerebro se desconectara de un suceso intente pensar en algo gracioso jajajjaja poniendo en practica los consejos. Un abrazo Pablo, me encanta tu blog.

Aprende a Tu Ritmo dijo...

El miedo al cambio es algo x lo que todos pasamos alguna vez, pero debemos sacar de nuestro interior las herramientas necesarias para aprender a gestionarlo. Negarse a cambiar es no evolucionar, no avanzar, quedarse parado, es no aprender de los sucesos que nos paralizan. Muy bueno tu aporte. Un saludo, María.

Pablo dijo...

Me encanta eso de "Nos podemos morir mañana", "¿Cuando tenga 80 años me arrepentiré de no haber hecho esto?" y "Esto también pasará".

Muy buenas frases para decirse a sí mismo :)

Y gracias María por tu comentario, ¡negarse a cambiar es no avanzar!

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