domingo, 13 de mayo de 2012

Objetivo de un profesor: estabilidad

Cuando empiezas como profesor, lo normal es que al principio lo hagas como profesor sustituto a no ser que tengas suerte y encuentres una plaza en algún colegio.


El ser sustituto, como ya sabéis muchos y he comentado aquí alguna vez, no es lo mismo que ser el profesor "original" llamémoslo...

Todos hemos sido alumnos y sabemos cómo vemos al profesor original y al profesor sustituto que va a estar unos meses nada más... Los alumnos no te van a tomar igual de en serio que al original y como saben que al final te vas a ir seguramente no te tengan el mismo respeto...es un esfuerzo doble digamos el hacerte respetar.

Si es una sustitución hasta final de curso y tú les vas a poner las notas pues entonces sí te respetarán más porque los alumnos respetan a quien les pone las notas. Si tu sustitución es a principio de curso y a los tres meses te vas, será algo más dura. Mi recomendación es que siempre digas que te quedas hasta final de curso.

- "Pero profe, si la profe a los tres meses dijo que volvía."
- "Ya, pero se ha complicado el tema y me quedaré hasta final de curso."

Esto te facilitará el trabajo mucho. De todas maneras, antes de evaluar el trabajo de profesor y sí te gusta o no, debes probar el ser profesor desde el principio de curso porque cambia mucho la cosa, os lo digo por experiencia.

Por el tiempo que llevo yo ejerciendo la docencia (qué bonito queda decirlo así eh) creo que es imprescindible en esta profesión la estabilidad. Necesitas quedarte en un centro un tiempo, ya que cada centro es un mundo, con sus cosas internas, su relación con los padres, con los alumnos, actividades, burocracia, etc. Y también necesitas como profesor que tus alumnos te conozcan, sepan quien eres, y que poco a poco te sientas a gusto y en casa.

Hay profesores que les va la marcha y les gusta estar en centros problemáticos donde poder ayudar a los alumnos más macarras y que más follón me van a dar en clase.

Hay otros profesores que prefieren estar en un colegio más tranquilo, con un perfil más suave de alumnos donde quizás el problema puedan ser más los temas con los padres que con los alumnos.

Hay de todo, el caso es que encuentres tu sitio donde te encuentres cómodo y te asientes al menos durante un tiempo. Ahí será entonces cuando empieces a ver realmente cómo es esta profesión y a disfrutar de ella.

2 comentarios:

Alberto Fernández dijo...

Enseñar es algo más que vomitar conocimmientos, es conocer al destinatario del saber, el entorno donde te mueves, la idiosincarsia del centro y la política formativa que tiene (si la tiene claro). Siempre he visto a los maestros como uno de los pilares principales del desarrollo personal en todos los niveles y eso, como bien indicas Pablo, sin estabilidad es difícil aunque no imposible.

Un maestro con la energía estable, la irradia al resto y todos se ven beneficiados de ella.

Un saludo maestro!

Pablo dijo...

Totalmente cierto, los alumnos huelen tu estado, tu seguridad y tus ánimos, si tu estás motivado ellos lo están seguro.

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