lunes, 3 de enero de 2011

La Inteligencia Emocional en la empresa

Aquí tenéis un discurso de Chip Conley, director de una cadena de hoteles, el cual aprendió un mensaje muy valioso de una empleada de un motel suyo y de un rey de Bután. Está en inglés así que podéis activar los subtitulos pinchando en "View subtitles" y luego marcar "Spanish".






La camarera disfrutaba de su trabajo y él no entendía como podía estar tan feliz y disfrutar tanto de su trabajo...y ella le dijo que no era por limpiar las habitaciones, sino de las relaciones que mantenía con los demás compañeros de trabajo y con los clientes, ella veía su trabajo como la forma de hacer más reconfortante la vida a la gente que pasa lejos de su hogar en ese motel.

También estuvo en Bután y aprendió mucho allí y de su manera de ver la vida y dar importancia a la felicidad de las personas. En este país, como en muchos países orientales, a diferencia de los occidentales, no están tan pendientes en tener lo que uno quiere, sino en querer lo que uno tiene.
Chip Conley nos ofrece un cambio de chip (y nunca mejor dicho) en los negocios. No fijarnos tanto en lo que producimos, en las cantidades, los números, las horas trabajadas, etc. sino en la felicidad de los trabajadores que tenemos y de los clientes. Si conseguimos que nuestros empleados trabajen más a gusto, los clientes lo notarán, se sentirán mejor y volverán a nuestro negocio.

Un cliente asiduo del hotel volvía cada vez a ese mismo motel y era fiel 100% a ese motel porque los empleados les hacían sentir como en casa.

Cada día se empieza a ver que las empresas y todos los negocios los forman personas humanas, las cuales tienen inquietudes, preocupaciones, miedos, inseguridades, etc. Si nos preocupamos más de que nuestros trabajadores estén a gusto, contentos, haya unas buenas relaciones entre ellos, conseguimos que se identifiquen con la empresa, los valores que defendemos y que haya una fidelidad porque todos buscamos el mismo fin, conseguiremos, al fin y al cabo, unos resultados mucho más positivos y más ganancias.

La Inteligencia Emocional aplicada a las empresas con cursos vivenciales, cursos de habilidades sociales, de Outdoor, etc. está comprobado que mejora el ambiente de la empresa y, al final, los beneficios de la propia empresa.

En la página web de donde está sacado el discurso podéis encontrar grandes charlas de personajes muy influyentes realmente buenas y lo mejor, subtituladas en español.
http://www.ted.com/talks

4 comentarios:

Potter dijo...

Muy bueno el vídeo, me quedo con lo de que al fin y al cabo TODOS SOMOS HUMANOS, es algo que siempre he dicho. Cuando a mí mi jefe me pide que este día me quede o que este día mire a ver si le puedo hacer esto que esta fuera de mi horario, personalmente decido si lo hago por lo bien o mal que me cae, si me cae bien haré el esfuerzo, si no, diré que tengo algo. Así que mi conclusión es que hay que portarse bien con tus trabajadores porque al igual que a ti te necesitan (les estás pagando) tú también les necesitas.
Poner todo eso a nivel político lo veo todavia un poco difícil ya que lo intangible cm han dicho no se puede medir y eso a nivel político cuenta a la hora de hacer balance. Pero aun así me parece un avance enorme.

Pablo dijo...

Mucha gente olvida eso, que los trabajadores somos personas y tenemos problemas, miedos, ilusiones, etc. Y si el jefe no hace por tenernos contentos, seguramente rendiremos peor y con menos ganas.

Es difícil porque todavía no hay muchos "números" de en qué medida mejora la Inteligencia Emocional en la empresa pero no hay duda de que lo hace.

Feliun dijo...

El otro dia comentando algo parecido con mi tio que es empresario, me comento que la tendencia actual es a recuperar esa figura de "jefe paternalista" que sabe como se llaman los miembros de tu familia, se preocupa por ti y los tuyos y te hace sentir agusto. Me hizo gracia pensar que esa tendencia se pudiera perder en algun momento...

Pablo dijo...

Supongo que siempre está esa duda que yo tengo con mis alumnos...¿me acerco a ellos para tener más confianza y que se sientan más respaldados?¿O eso va a hacer que me traten como a uno más y se pierda el respeto?

De ahí supongo el cambio de rol a un jefe más "seperado".

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