jueves, 24 de octubre de 2013

Correr con lluvia

Ayer me fui a correr con lluvia, fue una sensación diferente y positiva. El correr sin apenas nadie y simplemente estar tú con tu música corriendo estuvo muy bien. No había apenas nadie corriendo, ni los porculeros que van a andar con los palitos ni nadie paseando a los perros ni nada, y cada persona que te cruzabas corriendo (unos 5) con la lluvia golpeándote la cara les mirabas como diciendo "sí señor, otro loco como yo". Me gustó esa sensación. Sobre todo porque pensaba, si hoy me siento bien imagínate un día que no llueva. Y lo mejor, que no me he resfriado.

4 comentarios:

Alberto Secades dijo...

Una fantástica demostración de inteligencia emocional, calificando de "porculero" al que hace una cosa distinta de la que estás haciendo tú.

Sigue así, majete. El copy-paste es lo tuyo.

El blog que te hará pensar dijo...

¿Sólo comentas para criticar Alberto? ¿Si no te gusta el blog por qué te sigues metiendo?

¡Saludos majete! ;)

Alberto Secades dijo...

La cosa es sencilla. Me ocurre desde que veía Lingo.
https://www.youtube.com/watch?v=5TmkKi8Pc_o
A lo mejor puedes darme una explicación emocional (e inteligente) a este curioso fenómeno.

El blog que te hará pensar dijo...

Que te gustan muchas cosas de las que pongo

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