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lunes, 26 de noviembre de 2018

¿En qué momento dejan los niños de ser tan altruistas?

En el Instituto Max Planck, Warneken y Tomasello han realizado experimentos con niños de pocos meses de edad en los que se muestran comportamientos altruistas.

Y mis pregunta son... ¿en qué momento dejan los niños de ser tan altruistas? ¿Qué deberíamos hacer en la educación para fortalecer estos comportamientos? ¿Estamos haciendo algo mal para que luego no se den estos comportamientoso es algo innato del ser humano?


lunes, 19 de septiembre de 2016

¿Te levantarías de tu silla cuando escucharas un pitido y todo el mundo lo hiciese sin saber porqué?

Estás en una sala de espera y de repente suena un pitido. A continuación todos los que están sentados contigo se leventan y se sientan. Sin saber porqué. Suena otra vez el pitido y se vuelven a levantar todos y a sentarse. ¿Qué harías?


¿Seguirías al grupo y te levantarías la próxima vez que escucharas el pitido solo porque los demás lo hacen? ¿Para formar parte del grupo?

Lo más seguro es que lo hicieras y te levantaras. Se llama conformidad social y muchos experimentos como los de Asch han confirmado que nos gusta ser parte de los grupos y no ser los "raros" o excluidos y para ello podemos hacer o decir cosas que no pensamos o no estamos de acuerdo sólo por ser parte del grupo o "porque los demás lo hacen también".

Y lo más interesante de todo... si se fueran todos los que se levantaban y te quedaras solo, ¿seguirías haciéndolo? 

jueves, 23 de junio de 2016

"El mono en tu mente" de Alan Watts

La mente y cómo nos preocupamos sobre las cosas hacen que no podamos actuar de una manera normal. No puedes dejar de preocuparte y sigues dándole vueltas a lo mismo, como un círculo vicioso.


Dime, ¿puedes dejar tu mente quieta? ¿sin pensar en nada? Es complicado porque la mente es como un mono que no para de moverse y pensar en algo todo el tiempo.


La mayoría de personas intentan mantener la mente ocupada y se sienten muy incómodos con el silencio. Estoy a solas conmigo mismo y quiero escapar de mí mismo y por eso voy al cine, emborracharme, salir por ahí, etc. No quiero estar conmigo mismo... pero ¿qué tiene de malo?

Eres un adicto a tus pensamientos... es una droga, el pensamiento compulsivo es un hábito.

Es difícil parar esa actividad de estar pensando todo el tiempo.

Hay momentos en los que debes dejar de pensar, pero ¿cómo?

Lo primero es que no intentes hacerlo, porque si lo haces, estará volviendo a pensar y no lo conseguirás.

Tienes que saber dejar tu mente sola. Ejercicios de relajación y meditación te pueden ayudar.
Concéntrate en tu respiración, concéntrate en lo que sientes, en tus músculos, en tus órganos, en tu piel, en lo que sientes, en la temperatura de tu cuerpo, en lo que oyes, en lo que hueles, pon tu foco en esas cosas, sin pensar. No juzgues nada, ni tus sentimientos, ni tus emociones ni nada, simplemente observa tu cuerpo, observa lo que sientes y mantente ahí, sin pensar.

Al principio será complicado no pensar en ello pero habrá momentos en los que lo consigas y esto haga que tu mente se desintoxique por momentos y sea como si se reseteara tu cerebro de todos tus pensamientos y tu estrés.

Hazlo antes de irte a acostar, verás como duermes mejor y está algo más relajado.

viernes, 17 de junio de 2016

El famoso experimento de las ventanas rotas

En 1969, en la Universidad de Stanford, (USA), el Prof. Phillip Zimbardo realizó un experimento de psicología social. Dejó dos autos abandonados en la calle, dos autos idénticos, la misma marca, modelo y color.



Uno lo dejó en el Bronx, por entonces una zona pobre y conflictiva de Nueva York, y el otro en Palo Alto, una zona rica y tranquila de California. Dos autos idénticos, abandonados, dos barrios con poblaciones muy diferentes, y un equipo de especialistas en psicología social estudiando las conductas de la gente en cada lugar.

El auto del Bronx comenzó a ser vandalizado en pocas horas, ya sea robándose lo utilizable o destruyendo el resto. El de Palo Alto se mantuvo intacto.

Es común atribuir a la pobreza las causas del delito, postura en la que coinciden las posiciones ideológicas más conservadoras (de derecha y de izquierda).

Pero el experimento no finalizó allí. A la semana, cuando el auto del Bronx estaba deshecho y el de Palo Alto impecable, los investigadores rompieron el vidrio de este último. Como resultado, se desató el mismo proceso que en el Bronx: robo, violencia y vandalismo. ¿Por qué un vidrio roto en el auto del barrio supuestamente "seguro" desata un proceso delictivo?

Es que no se trata de pobreza. Es evidentemente algo que tiene que ver con la psicología humana y con las relaciones sociales. Acá viene lo interesante: un vidrio roto en un auto abandonado transmite una idea de deterioro, desinterés, despreocupación, que va rompiendo códigos de convivencia. Es como una sensación de ausencia de ley, de normas, de reglas, algo así como que "vale todo". Cada nuevo ataque que sufre el auto reafirma y multiplica esa idea, hasta que la escalada se vuelve incontenible, desembocando en una violencia irracional.

En experimentos posteriores, (James Q. Wilson y George Kelling), desarrollaron la "teoría de las ventanas rotas, la misma que desde un punto de vista criminológico, concluye que el delito es mayor en las zonas donde el descuido, la suciedad, el desorden y el maltrato son mayores.

Si se rompe el vidrio de una ventana de un edificio y nadie lo repara, pronto estarán rotos todos los demás.

Si una comunidad exhibe signos de deterioro y esto parece no importar a nadie, entonces allí se generará el delito.

Si se cometen pequeñas faltas (estacionar en lugar prohibido, exceso de velocidad o no respetar luz roja), y las mismas no son sancionadas, entonces comenzarán faltas mayores y luego delitos cada vez más graves.

Si permitimos actitudes violentas como algo normal en el desarrollo de los niños, el patrón de desarrollo será de mayor violencia cuando estas personas sean adultas.

Si los parques y otros espacios públicos deteriorados son progresivamente abandonados por la mayoría de la gente (que deja de salir de sus casas por temor a los asaltos), serán los delincuentes quienes ocuparán esos espacios.

La teoría de las ventanas rotas fue aplicada por primera vez a mediados de la década del 80 en el Metro de Nueva York, en aquellos años el lugar más inseguro de la ciudad. Se comenzó de lo pequeño a lo más grande: grafitis, suciedad, ebriedad, evasiones del pago de pasajes, pequeños robos y desórdenes. Los resultados fueron evidentes, lográndose hacer del subte un lugar seguro.

En los 90, Rudolph Giuliani, sobre la base de las "ventanas rotas" y el Metro, impulsó una teoría de "tolerancia cero". La estrategia consistía en crear comunidades limpias y ordenadas, no permitiendo transgresiones a la ley y a las normas de convivencia urbana. El resultado práctico fue un enorme abatimiento de todos los índices criminales de la ciudad de Nueva York.

Cabe aclarar, para la gente de pensamiento "progre", que la expresión "tolerancia cero", si bien podría sonar a una especie de solución autoritaria y represiva, su concepto principal radica en la prevención y promoción de condiciones sociales de Seguridad. No se trata de "linchar al delincuente". No se trata de avalar la prepotencia policial, ya que de hecho, también puede aplicarse la "tolerancia cero" respecto de los abusos de autoridad. No se trata de "tolerancia cero""frente a la persona que comete el delito sino frente al delito mismo.

Se trata de crear comunidades limpias, ordenadas, respetuosas de la ley y de los códigos básicos de la convivencia social humana.

Es bueno volver a leer esta teoría y de paso difundirla. La solución a este problema YO NO LA TENGO, ESTIMADO LECTOR pero he comenzado a reparar las ventanas de mi casa, estoy tratando de mejorar los hábitos alimenticios de mi familia, le he pedido a todos los miembros de la familia que evitemos decir malas palabras delante de nuestros hijos, también hemos acordado no mentir, ni siquiera mentiras pequeñas, porque no hay mentiras pequeñas, ni grandes, una mentira es una mentira y punto, hemos acordado aceptar las consecuencias de nuestros actos con valor y responsabilidad, pero sobre todo dar una buena dosis de educación a nuestros hijos, con esto espero comenzar a cambiar en algo lo que antes hubiera hecho mal, he soñado que los míos algún día repitan esto el día de mañana, con la finalidad de que los hijos de mis hijos, o los nietos de mis hijos vean algún día, un nuevo Mundo, un Mundo sin ventanas rotas

Por Juan Carlos Aiello - Licenciado en Estrategia y Organización Empresarial.



Fuente: cic

viernes, 13 de mayo de 2016

10 formas para ser y tener un mejor amigo

Cuando somos jóvenes, no vemos necesario tener un mejor amigo ya que, tendremos la sensación de tenemos muchos de ellos. Cuando maduramos, como quiera que esto ocurra, la naturaleza de las relaciones de amistad cambian. Tener un mejor amigo o ser uno, no es tan simple como etiquetar a alguien con las siglas “APS” (Amigos para siempre).

amigos

1. Dar apoyo emocional es probablemente el elemento más importante de cualquier
relación de amistad adulta. Los mejores amigos evitan la crítica innecesaria de cada uno y tienden a no juzgar.

2. Un mejor amigo de escuchará y responderá cuidadosamente a lo que has dicho, incluso si lo dicho le afecta directamente a él o ella. La habilidad para escuchar lo que el otro está diciendo es una de las partes más importantes de estas relaciones de amistad.

3. Puedes saber quiénes son verdaderamente amigos cuando tienes que mudarte o desplazarte al aeropuerto para coger un avión. Los mejores amigos irán por la gente que les importa, esto hace sentir bien a ambas partes.

4. La consideración es una gran cualidad que profundiza y fortalece cualquier relación de amistad. Ser capaz de ver las necesidades de la otra persona y hacer lo que puedas para cubrir aquella necesidad es una experiencia unificadora.

5. La confianza es otro factor importante de las relaciones personales de amistad. Cuando sabes que puedes telefonear a un amigo cualquier día de la semana y a cualquier hora, eso hace que te sientas mejor y que aumente vuestra confianza el uno en el otro.

6. Los mejores amigos te aceptan tal y como eres. No esperan de ti la perfección. Cuando no estás en tu mejor momento, ellos serán comprensivos más que críticos contigo. Cuando tienes un mal día, alguien que se preocupa por ti te preguntará si puede ayudarte de alguna manera o dejarte solo si es lo que necesitas.

7. Los amigos son como los terapeutas, pero puedes salir a beber con ellos. Un buen amigo es un terapeuta, pero un verdadero buen amigo no es alguien que te incita a beber.

8. Tu mejor amigo es un espejo que refleja hacia ti quién eres tú para él. Tus buenas cosas brillan, y aquellas partes que necesitan ser mejoradas no son juzgadas pero sí comprendidas.

9. Alguna vez necesitamos un hombro en el que llorar, y tener un amigo con el que poder desahogarse y sentirse cómodo haciendo esto, es un regalo. Para algunas personas, es complicado llorar solos. Tener alguien que realmente puede dejar salir tu dolor es de gran ayuda cuando estás combatiendo con alguna dificultad.

10. Los mejores amigos cubren tu espalda. Sabiendo que puedes confiar en la otra persona tu bienestar, eso hará que ambos descubráis y disfrutéis nuevas experiencias.

Fuente: recursosdeautoayuda

lunes, 1 de febrero de 2016

Si tú me dices ven..., no dejo nada. Pero te acompaño

Confundimos muchas veces el amor con la dependencia. Dejarlo todo por el otro nos parece un acto de amor y de generosidad. Y en ocasiones, es cierto no queda más remedio que tomar esta decisión.

Ejemplo de ellos son las familias en las que se propone un traslado de país a uno de los miembros que implica renunciar al trabajo de la otra parte de la pareja. O profesiones como la de entrenadores y futbolistas, con las que el lugar de residencia nunca es fijo y tu pareja anda a remolque de tu lugar de trabajo.

En estos casos se entiende, siempre y cuando el otro acceda. La pareja decide priorizar la unión de la familia y mantenerse físicamente unidos. Estas situaciones suelen tener una temporalidad. Llegada la retirada o finalizado el proyecto por el que alguien había sido destinado a otro país, la familia vuelve a un lugar en el que echa raíces y en el que la otra parte puede volver a desarrollarse profesionalmente.

Pero esto no es dependencia, esto son valores familiares y prioridades que la familia decide tener. Hablamos de dependencia cuando decides comportarte y hacer lo que la otra persona te pide, aun no estando tú de acuerdo, por miedo a perder a la persona amada. Porque con esa persona lo eres todo, y sin ella no eres nada.

La persona dependiente muchas veces se ve sin recursos ante las exigencias de su pareja, que viendo la debilidad, se aprovecha. Muchos son los hombres y mujeres que verbalizan frases como "si me quisieras de verdad (¡como si se pudiera querer de mentira!) dejarías tu trabajo y te vendrías conmigo", "si de verdad me amas no sé qué duda tienes con que nos casemos ya", "si tanto me quieres, te quedarías conmigo esta noche y no saldrías con tus amigos/as", y un largo etcétera. La persona dependiente o insegura llega incluso a cuestionarse su capacidad y calidad para amar, porque alguien le está diciendo que no hacer lo que le pide significa no querer lo suficiente.

¿A qué no deberías renunciar por estar en pareja?
  • A tu grupo de amigos.
Muchas parejas sugieren, piden o exigen que veas menos a tus amigos para pasar más tiempo juntos. ¿Qué romántico, verdad? Pues no lo es. Entiendo que si a tu pareja la ves una hora a la semana, te pueda pedir más momentos. Pero si lo que trata es de utilizar el tiempo que estáis juntos como chantaje emocional para separarte de personas importantes en tu vida con las que disfrutas, no cedas. Y si te hace comentarios del tipo, "es que viéndonos tan poco esto no va a ningún puerto", pues habrá que contestarle que hay barcos que naufragan y que tampoco pasa nada. El tiempo en pareja tiene que ser de calidad y el que los dos, repito, los dos, decidáis compartir. Estar más tiempo juntos no asegura una mejor convivencia, ni más respeto y más diversión. Y mucho menos cuando implica una renuncia de algo tan importante como es el pilar de la amistad. Tiene que haber tiempo para todo.
  • A tu independencia.
Estar solo, tener tu tiempo, poder leer tranquilo, practicar tus aficiones, etc. Hay parejas a las que les gusta verse la cara las 24 horas del día. Si es una decisión mutua, es completamente respetable. El problema es cuando uno de los dos necesita practicar aficiones solo, estar solo o dedicarse a contemplar el silencio, y la otra parte lo ve como "si prefieres estar solo a estar conmigo, eso dice mucho de tu compromiso". No te dejes manipular. Tienes derecho a tus ratos y a disfrutarlos sin que te estén matraqueando con "así me quieres menos". Y ten cuidado con ceder en este tema. Porque una vez que sientas precedentes, es difícil echarte atrás.
  • A tu familia.
La familia puede ser una fuente de conflicto. O por defecto o por exceso. Hay personas que necesitan ver a sus padres todos los días o comer con ellos los fines de semana. Y otras personas que son capaces de mantener relaciones emocionalmente estrechas con su familia sin tener que verse con tanta frecuencia. Ni podemos obligar a la pareja a que asista a todos los actos sociales si no le apetece, ni podemos pedir al otro que deje de asistir a ellos. El respeto en este tipo de decisiones asegura parte del éxito en la pareja. No es agradable estar en una comida obligado, sin sintonía con la familia política y con la mente pensando en "qué a gusto estaría yo ahora leyendo un libro en mi casa". Trata de llegar a un pacto con tu pareja y decidir a qué tipo de eventos o comidas asistir y con qué frecuencia, y así no tendréis que discutir cada semana con el famoso "anda, acompáñame, qué te cuesta, si total, son dos horillas". Este tipo de reproches terminan envenenándose y acabando con comentarios categóricos del tipo "nunca haces nada por mí" y la otra parte lanzando dardos envenenados: "es que no soporto a la pesada de tu madre que quiere saberlo todo".
  • A tu trabajo.
salvo que como familia valoréis que el motivo por el que lo dejas es positivo para todos y tú decidas hacerlo. Si tu pareja te dice que le dedicas poco tiempo, que trabajas mucho en la calle, que viajas demasiado, y que por qué no coges un trabajo a media jornada, y tú no lo deseas, dile que no. Que para ti es tan importante tu desarrollo profesional como el desarrollo de vuestra pareja. Nadie puede pedirte que decidas entre la pareja y el trabajo. Ambos son compatibles. Lo que sí debes cuidar es el tiempo que dedicas al trabajo cuando ese tiempo es tiempo de la pareja. Por ejemplo: muchas son las personas que contestan correos mientras están en la cama, viendo la televisión con la familia o incluso comiendo. Ni Juan, ni Juanillo. Tenemos que tratar de estar presentes. Significa que cuando trabajas, piensas en trabajar, y cuando estás en tu casa, disfrutas de las actividades en familia.
  • A tu forma de vestir.
Tu forma de vestir te define, y es algo que has elegido libremente. Está relacionado con tu identidad, con cómo te presentas a los demás, cómo te gusta verte y cómo deseas que los demás te veamos. Eres libre para ir recatada, sexy, exagerada, modosita, con tacones o con zapatillas. Eres libre de maquillarte y de no hacerlo, de ser sofisticada o natural. Eres libre. Puede que a tu pareja no le guste tu manera de arreglarte, y tú puedes decidir si en algún momento especial, como puede ser asistir a la boda de tu cuñado, adaptarte un poco a su estilo y complacerle para un evento determinado. Pero no puedes renunciar a tu manera de vestirte porque otra persona te lo exija. Tú eres valioso o valiosa por tus valores, por tu forma de ser y por el simple hecho de existir. La aprobación de otra persona no puede depender de cómo te vea por fuera. Y si es así, ya es una criba para saber que esa persona no te acepta tal y como eres.
  • A tu forma de ser, de reír, de expresarte.
He llegado a escuchar a parejas en la consulta hacerse comentarios del tipo "es que es muy simpática y coquetea con todo el mundo, y claro, los hombres se confunden". Los limites los marcas tú, no te los marca nadie. Ser simpátic@ no es sinónimo de querer ligar con otras personas. Es una forma de comportarse que, además, se agradece.
  • A tus valores.
Si crees que te han devuelto de más en una tienda y tu pareja te dice "no digas nada, si se equivocan, allá ellos" y tú crees que es poco honrado, actúa según lo que tú determinas que está bien. Los valores son claves en una pareja. Puede que no compartas la forma de vestir o el tipo de aficiones, pero como exista disonancia en la escala de valores, la pareja tendrá muchas dificultades para mantenerse en pie. Los valores rigen nuestra vida, nos dicen lo que podemos hacer y lo que no. Y nos cuesta mucho convivir con personas con valores distintos a los nuestros. Elige a tu pareja porque la ames, pero busca a alguien similar en este aspecto. El amor al principio es ciego y pensamos que el otro cambiará porque nos ama. Pero en el tema de valores, la gente no suele cambiar. Y es muy difícil convivir con esta diferencia. No seas quien no eres ni representes un papel para ser aceptado y querido por tu pareja. Es mucho más sencillo ser tú mismo y que aparezca en tu vida quien te valore tal y como eres. Busca un compañero para el camino, no alguien que te exija dejarlo todo.


Fuente: huffingtonpost

viernes, 18 de diciembre de 2015

8 consejos para sobrevivir en vacaciones

Para algunos, las vacaciones les producen una mezcla de emociones, para otros, es su época favorita del año. Pero, desgraciadamente, para algunas personas las vacaciones son momentos de tristeza y soledad. Reunirse con antiguos amigos o familiares puede ser excitante, o puede traer recuerdos decepcionantes.

Sentir depresión o ansia en vacaciones es más habitual de lo que creemos. Cenas, fiestas, reuniones familiares o de amigos, puede causar una gran cantidad de estrés.
Aquí van algunos sencillos consejos para disfrutar de las vacaciones adecuadamente.


1. Mantén tu rutina habitual
Un cambio en tu rutina puede llevar a generar más estrés. Intenta hacer ejercicio, ve a las quedadas que habitualmente sueles ir, y mantén tu dieta lo más normal que puedas.

2. Bebe con moderación
Mientras que es fácil beber y comer más de lo normal en las fiestas y cenas especiales, debemos intentar no sobrepasar nuestros límites con la comida y la bebida. Comer y beber puede hacer que, temporalmente, parezca que olvidamos la depresión de las vacaciones, pero esto puede desembocar en sentimientos de culpa.

3. Sé realista, no esperes las vacaciones “perfectas”
Muchos de nosotros nos hacemos una idea preconcebida de cómo deberían ser las vacaciones ideales, y nos decepcionamos mucho cuando finalmente no son lo que esperábamos. Sé realista, no todos tenemos las vacaciones perfectas o la familia perfecta.

4. Mantente conectado
Asegúrate de aprovechar el tiempo con aquellos familiares o amigos que te importan. Y si ellos no viven cerca, llámales. Recuerda pedir apoyo si lo necesitas.
 
5. Tira el sentimiento de culpa por la ventana
Trata de no cargar sobre tus hombros una presión excesiva para ser feliz, para estar alegre o incluso para disfrutar las vacaciones. Intenta no analizar demasiado las interacciones con otras personas. Date un respiro en este tiempo de descanso.

6. No estés solo, si no es lo que quieres
Si te esperas estar las vacaciones solo, intenta hacer voluntariado en alguna parte donde los necesiten; en un comedor social o en casas para niños. La gente apreciará tu ayuda, puede que te sientas mejor contigo mismo, pero lo más importante, tendrás compañía.

7. Céntrate en hoy, no en ayer
Hay algo que cuando estamos con la familia o amigos nos hace ser lo que fuimos, y no lo que somos. Cuando te veas recordando épocas pasadas, trata de alejarte y dar un paseo por unos minutos, para recordar quién eres ahora. Recuerda también que no es necesario jugar el mismo rol que cuando eras joven, incluso si otros están presionando para que lo hagas.

8. Aprende a decir no
Está bien decir no cuando te piden hacer más de lo que puedes hacer realmente. Es correcto decir no a algunas propuestas y también es adecuado decir no a aquellos que nos piden favores. Recuerda que son tus vacaciones.


Fuente: recursosdeautoayuda

lunes, 23 de noviembre de 2015

El profesor que cada clase empieza halagando a sus alumnos uno por uno



Chris Ulmer es un profesor de 26 años que da clases a niños con capacidades especiales en la Academia Keystone en Jacksonville, Florida.

Este profesor dedica los primeros 10 minutos de sus clases halagando a sus alumnos y chocándoles la mano. “He visto cómo su autoestima y confianza aumenta. Un simple recordatorio de sus atributos positivos los ayuda a enfocarse en lo que pueden hacer y en lo que no”.

Los pequeños han desarrollado mejor sus habilidades comunicativas y han madurado mucho.

El odio es un comportamiento aprendido. El amor es natural” dice Chris Ulmer. El profesor también ha llamado la atención por su libro “Libros especiales por niños especiales”, un programa que permitirá que los estudiantes publiquen sus historias en este libro.

lunes, 9 de noviembre de 2015

20 canciones que aconsejan los psicólogos para levantarte con ánimo por la mañana


El psicólogo David M. Greenberg (de la Universidad de Cambridge -en el Reino Unido-) ha elaborado una lista de 20 canciones que, según afirma, son idóneas para coger energía desde bien entrada la mañana.

Greenberg es partidario de que «la música nos afecta de muchas formas», entre ellas emocional y fisiológicamente. «Para la mayoría de nosotros, es una lucha pasar de sentirnos malhumorados e irritables a estar alerta, energéticos y optimistas. La música adecuada, con su energía positiva y su ímpetu, puede ayudarte a levantarte, obtener energía y afrontar el resto del día con ánimo», ha explicado el experto en un comunicado de prensa.

En palabras de Greenberg, la clave para que una canción logre levantarnos de la cama con ánimo es que sus acordes iniciales sean estrofas altamente rítmicas. Sin embargo, el tercer y cuarto compás de estas también debe ser «movido» para generar interés en las canciones. Según el psicólogo, todos deben tener un tempo que haga que nuestro corazón se mantenga entre 100 y 130 pulsaciones por minuto y un ritmo que aumente poco a poco, pues de esta forma se logrará que el cuerpo y la mente se motiven.

«La música no sirve sólo para entretener; es algo que se adentra en nuestra psique y en nuestro cerebro. Cuánto más indagamos en ella, más cosas descubrimos sobre el papel fundamental que jugó en el proceso evolutivo, a nivel de comunicación e interacción social», señala Greenberg en su investigación, la cual ha llamado «Wake up» («Despierta») e indaga a su vez en el efecto que ejercen sobre nuestra personalidad las diferentes melodías.

En palabras de Greenberg, la lista no fue fácil de elaborar debido a que el despertar es algo muy personal: «Te acabas de levantar, estás de mal humor... Para la mayoría de nosotros es una lucha en la que debes pasar de estar aletargado a alerta». Sin embargo, tras analiza las diferentes melodías descubrió que la mejor para lograr este objetivo es «Viva la vida», de Coldplay.

20 canciones para levantarte con ánimo por la mañana

1-Coldplay - Viva La Vida.
2-St. Lucia – Elevate.
3-Macklemore y Ryan Lewis – Downtown.
4-Bill Withers - Lovely Day.
5-Avicii -Wake Me Up.
6-Pentatonix - Cant Sleep Love.
7-Demi Lovato – Confident.
8-Arcade Fire - Wake Up.
9-Hailee Steinfeld - Love Myself.
10-Sam Smith - Money On My Mind.
11-Esperanza Spalding - I Cant Help It.
12-John Newman - Come and Get It.
13-Felix Jaehn -Ain’t Nobody (Loves Me Better)
14-Mark Ronson - Feel Right.
15-Clean Bandit - Rather Be.
16-Katrina y The Waves - Walking on Sunshine.
17-Imagine Dragons - On Top of the World.
18-MisterWives – Reflections.
19-Carly Rae Jepsen - Warm Blood.
20-iLoveMemphis - Hit The Quan.


Fuente: ABC

viernes, 30 de octubre de 2015

jueves, 15 de octubre de 2015

Los tres tipos de lágrimas y sus características

Llorar es uno de los aspectos humanos más normales, y aún así, muchos están avergonzados de hacerlo. Es porque generalmente responde a emociones positivas o negativas, y es visto como un signo de debilidad. También está relacionado con las mujeres, dado que las estadísticas muestran que somos más propensas a volcar lágrimas que los hombres. Pero lo que muchos no saben, es que existen tres tipos de lágrimas: lágrimas basales, lágrimas reflejas y las lágrimas emocionales o psíquicas.


- Las lágrimas basales son las que estamos llorando todo el tiempo y son producidas por las glándulas lacrimales. Constantemente están llegando al ojo y se van a través del punto lagrimal. Su función es proteger al ojo de posibles objetos extraños y mugre, y si nuestros ojos están sanos no notamos su presencia.

- Las lágrimas reflejas son aquellas que nuestro ojo produce cuando se nos mete una basura en él o cortamos cebolla. Además de producirse en grandes cantidades, contienen anticuerpos que nos protegen de los gérmenes y bacterias.

- Las lágrimas emocionales son aquellas que producimos cuando nos sentimos muy tristes o muy felices. Estas lágrimas contienen una cantidad mucho más grande de hormonas, debido a que son la respuesta del cuerpo para deshacerse de ellas y balancear nuestro humor. También contienen encefalinas, un calmante natural que nos hace sentir mejor luego de que lloramos.


Fuente: batanga

viernes, 25 de septiembre de 2015

Trailer de "Del revés" o "Inside out" de Disney, la peli de las emociones


Ayer vi esta película de Disney "Del revés (Inside Out)", la película de las emociones y como Experto en Inteligencia Emocional y futuro Psicólogo, he de decir que me pareció una película sublime. Donde pude ver una idea de cómo gestionamos las emociones de una forma muy visual y que se acerca mucho a cómo funciona nuestro cerebro.

También (no voy a destripar nada) se puede ver cómo podría estar en nuestro cerebro el subconsciente, el pensamiento abstracto, la imaginación y más cosas de nuestra mente.

Película muy recomendable para niños y mayores que seguro que os encanta.

jueves, 24 de septiembre de 2015

50 Frases que hay que decirles a los niños

La psicóloga infantil y de familia Ekaterina Kes redactó una lista de frases que puedes usar para comunicarte con tu hijo. Genial.guru te las transmite. Comprende su esencia y dilas con tus propias palabras, esto es solo un bosquejo. Muy importante: No olvides decirle ”Te quiero“. Esa es la principal.

Mostrarle tu confianza

  • “Confío en ti”.
  • ”Creo en ti“.
  • ”Respeto tu decisión“.
  • “No es tan fácil, pero sé que podrás lograrlo”
  • “Estás haciendo lo correcto“.
  • ”Entiendes bien lo que pasa”
  • “¿Cómo lo lograste?”
  • ”¡Enséñame cómo lo haces!“.
  • ”Lo haces mejor que antes, estás mejorando aún más“
  • “Me parece que lo haces bien”.

Reconocer el esfuerzo y/o el sufrimiento

  • ”Veo que trabajaste mucho para lograrlo“.
  • ”Veo que te esforzaste mucho, sigue así“.
  • “Te esforzaste y te salió muy bien”
  • “Me gusta como lo haces“
  • ”Me imagino cuánto tiempo tardaste en hacerlo, así se hace”
  • “¡Sé cuánto te esforzaste para lograrlo!”
  • “Has debido planearlo muy bien para que resultara algo tan bueno“
  • ”Tus esfuerzos se recompensaron con un buen resultado, te felicito“

Agradecer por el tiempo que han pasado juntos

  • “El tiempo que pasamos juntos es muy importante para mi”.
  • ”Ya estoy esperando a que juguemos mañana“
  • ”Eres alguien interesante”.
  • “Me gustó mucho jugar contigo”.
  • “Estoy feliz de tenerte cerca“.
  • ”Me siento muy bien a tu lado”.

Ayudar a valorar el resultado

  • “¿Y a tí qué te parece?”
  • ”Me imagino que debes sentirte muy bien“
  • ”¿Y qué es lo que más te gusta?“
  • “¿Qué opinas de eso?”
  • ”¿Te gusta cómo quedó?“
  • ”¿Que piensas, te salió mejor que la vez pasada?“
  • “¿Cómo te sientes respecto a eso?”

Agradecer por la ayuda o contribución

  • “Muchas gracias por haber....(cuando es algo positivo)“.
  • ”Gracias por lo que hiciste”.
  • “Gracias por tu ayuda”.
  • ”Gracias por entenderlo“.
  • ”Eso me ayuda mucho, te lo agradezco“.
  • “Eres un muy buen ayudante”
  • ”Gracias a tu ayuda tardé menos en acabar“.
  • ”Como me ayudaste ahora todo está limpio“.

Describir lo que ves

  • “¡Wow, qué limpia está tu habitación!”
  • “¡Que bien que la cama esté tendida!“
  • ”¡Qué colores tan vivos los que usas!”
  • “¡Veo que te has esforzado mucho!”
  • “¡Tu mismo lo hiciste, te felicito!“

Describir lo que sientes

  • ”Me gusta mucho hacer esto contigo!“.
  • “Me siento feliz de estar en casa”.
  • ”Creo que somos un equipo“.
  • ”Me gusta oirte decir eso”.
  • “Estoy feliz de tenerte”.
  • “Me siento muy bien cuando me ayudas”.

Fuente: ipsyholog

lunes, 21 de septiembre de 2015

El anuncio de Divina Pastora


Está demostrado que la confianza que los demás depositan en nosotros resulta determinante a la hora de alcanzar nuestras metas. Es lo que se conoce como Efecto Pigmalión.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Por qué lo que nos debería hacernos felices no lo hace (y viceversa)


El tópico de la literatura de bienestar suele decir que la felicidad no se busca, se encuentra. A partir de dicha idea, pero con una mirada mucho más científica, la psicóloga e investigadora de la Universidad de Riverside en California Sonja Lyubomirsky ha desarrollado su último libro, The Myths of Happiness. What Should Make You Happy, but Doesn’t, What Shouldn’t Make You Happy, but Does (Penguin Press). La nueva entrega de la célebre autora de La ciencia de la felicidad (Urano) propone una interesante reflexión sobre lo que determina nuestra felicidad y nuestra infelicidad, y es que no es la acumulación de factores positivos frente a los negativos lo que cambia nuestra vida, sino otros detalles que en ocasiones infravaloramos.

La autora considera que nuestra visión de la realidad es, todavía, muy “reduccionista” en lo que concierne a la felicidad. Solemos condicionar esta a la consecución de determinadas metas vitales y pensamos que eso garantizará automáticamente nuestra felicidad, pero en realidad no es así, por mucho que alcanzar nuestros objetivos sea importante en nuestro desarrollo como personas. De ahí que surjan lo que la autora considera como “los mitos de la felicidad”, es decir, considerar que “las metas adultas (matrimonio, hijos, trabajo, salud) nos harán felices para siempre, mientras que los problemas (de salud, financieros, sentimentales) nos harán irremediablemente infelices”. Es lo que se ha dado en llamar la fórmula del “seré feliz cuando…” que, como se ha demostrado repetidamente, no conduce más que a la frustración.

Nos acostumbramos rápidamente a lo bueno (a nuestro pesar)

En realidad, nuestro bienestar no depende de conseguir los objetivos que nos hemos propuesto y mantenernos al margen de los grandes problemas, sino que podemos afrontar épocas complicadas de nuestra vida y, sin embargo, ser felices, pero también tener todo lo que habíamos deseado tener y sentirnos profundamente desgraciados. “No es que nuestros logros no nos hagan felices, que sí lo hacen”, indica la autora del ensayo, “sino que lo hacen durante un período de tiempo muy inferior al que pensamos”.

Descartamos a nuestras parejas porque pensamos que el problema son ellos, pero estamos equivocados. Es lo que se conoce con el nombre de “adaptación hedonista”, y que viene a decir que, lamentablemente, nos acostumbramos muy rápido a la felicidad. Pero, al mismo tiempo, también nos permite adaptarnos a las circunstancias negativas de la vida, lo que explica por qué los que han sufrido una desgracia catastrófica se adaptan tarde o temprano de nuevo a las exigencias de la vida diaria. Se trata, por lo tanto, de una ventaja en esos casos, pero también de una desventaja en el caso de que seamos tremendamente felices pues quiere decir, básicamente, que la emoción durará poco si no somos capaces de cuidarla. Es lo que ocurre, por ejemplo, con la insatisfacción que algunas parejas sienten cuando poco después de pasar por el altar no se sienten más felices que antes.

Esta situación tiene una consecuencia peligrosa, y es que puede llevarnos a adoptar comportamientos equivocados pensando que, si no somos felices, quizá se deba a que no nos hemos casado con la persona correcta, o que la culpa la tienen nuestros amigos familiares. O algo peor, como pensar que la culpa de nuestra infelicidad se encuentra en nuestro interior, una de las situaciones que pueden conducir a la depresión con mayor facilidad. Muchos de los divorcios se producen precisamente por esa razón, asegura Lyubomirsky, que asegura que “descartamos a las buenas parejas porque pensamos que el problema son ellos, aunque las raíces de los problemas se encuentren en otra parte”.

Nos acostumbramos rápido a nuestras posesiones, pero no a las experiencias que vivimos ¿Dónde? En muchos casos, en la ausencia de esos pequeños detalles que nos animan en el día a día, y que despreciamos por banales. Un buen ejemplo es lo que ocurre con la generosidad, sea del tipo que sea.

Lubomirsky recuerda que está ampliamente demostrado que todas las acciones altruistas, por pequeñas que sean, proporcionan un sustancial empujón a nuestra felicidad. La defensa de los pequeños detalles como garantes de la felicidad se ha repetido hasta la saciedad en los ámbitos del bienestar. Pero tiene su explicación científica, que la autora ejemplifica a través de su propia experiencia después de comprar una nueva casa, una de esas acciones que, en teoría, sólo garantizan la felicidad durante un tiempo limitado.

Lubomirsky reconoce que, efectivamente, se acostumbró rápido a la casa que tanto había deseado, menos a una cosa: la vista del océano desde ella. La explicación, señala, es que “nos acostumbramos rápidamente a nuestras posesiones, pero no a las experiencias que vivimos, algo científicamente demostrado”. Quizá por eso, como aseguraba un reciente estudio publicado en la Universidad de San Francisco, las personas más felices son las que gastan su dinero en experiencias vitales y no en bienes materiales.

Lo importante es relativizar

Si hay una cosa que la autora quiere que se extraiga a partir de la lectura del libro, es que tenemos que tener siempre presente que lo que nos ocurre durante nuestra vida tiene menos importancia de lo que pensamos, por mucho que sea difícil desprenderse de dicha idea. “Nuestras reacciones suelen ser desmesuradas cuando ocurre algo malo, sentimos que nunca más volveremos a ser felices, que nuestra vida tal y como la conocíamos se ha acabado para siempre, pero no es así”, indica la autora.

Cuantas más vueltas le damos a algo, más deprimidos nos sentimos “Lo que quiero que quede medianamente claro es que aunque parezca que algunos de los desafíos que afrontamos cambiarán de manera definitiva y para siempre nuestras vidas, ya sea para bien o para mal, es realmente nuestra respuesta a tales situaciones la que lo cambia todo”, explica la autora en la introducción del libro.

Muchos han sentido ante un divorcio o la muerte de un familiar cercano que seguir viviendo parece ser, de repente, imposible y, sin embargo, se trata de acontecimientos inevitables que, aunque pueden entristecernos, no tienen por qué condicionar nuestra felicidad.

Para Lubomirsky, “son las reacciones iniciales las que convierten los meros ritos de paso que son habituales en todos los procesos de la vida en auténticas crisis”. Lo importante, por lo tanto, no es evitar el dolor, sino saber afrontarlo. Ello se refleja en uno de los comportamientos que nos conducen de cabeza a la infelicidad: el llamado pensamiento circular, que nos lleva a darle vueltas en la cabeza a todos los acontecimientos sin parar, de manera que a cada nueva vuelta que le damos, sólo nos sentimos “más deprimidos, más pesimistas y más fuera de control”. Así que quizá lo mejor sea no darle muchas vueltas a la cabeza y echar una mano a los demás, en la medida de lo posible. Suena fácil, lo complicado es llevarlo a la práctica.


Fuente: elconfidencial

domingo, 30 de agosto de 2015

¿Puedes aguantar 21 días sin quejarte?

El reto de estar 21 días sin quejarte de Will Bowen


¿Crees que puedes aceptar el reto?

Seis millones de personas ya lo han logrado desde 2006 en 100 países  cuando Will Bowen lanzó esta campaña en EEUU. Se llama Un mundo sin Quejas Cada día se suman más personas para lograr un mundo mejor. Los tres proveedores actuales de las pulseras moradas están entregando cerca de 300,000 pulseras alrededor del mundo.

Muchas personas decían que no se quejaban demasiado, pero con el ejercicio se dieron cuenta que lo hacían unas 20 veces en promedio al día.  Quejarnos se ha convertido en una Pandemia ¿Has notado que siempre hay algo de que quejarse?  El clima, el tránsito, la inseguridad en las calles, las mentiras de los políticos, la salud, el dinero que no alcanza, etc., etc. Lo único que ganamos con la QUEJA es sentirnos peor.

Cuando criticamos, nos quejamos o juzgamos, estamos emitiendo una energía discordante. Esta energía, por la Ley de Atracción, será devuelta a nosotros pero multiplicada. Esto alimenta aquello de lo que nos quejamos y lo hacemos más grande”

Cada vez que emitas una queja tendrás que volver a empezar la cuenta de los días desde el principio.

Pensar una queja o crítica y no la digo, ¿También cuenta?

Por suerte NO. Sólo las palabras que salen de tu boca son las que cuentan en este caso. Según Will lo que sale de tu boca tiene mucha fuerza, porque es lo que estas sintiendo y pensando. Quienes lo han logrado reconocen que no es para nada fácil, pero después de las tres semanas, o más, que tardes en lograr la meta, dejas inclusive de criticar con la mente.

¡ Adelante !… acepta el reto… demuéstrate que SI puedes, y vive la GRATITUD como una experiencia que se “siente”… y asciende a un mayor nivel de conciencia y despertar, donde el panorama de la vida será más amplio y amable contigo.

No hace falta que te pongas una pulsera morada, utiliza una piedra en el bolsillo o algo sencillo. Lo importante es aprender a darnos cuenta que a veces nos quejamos. No hay que darle fuerza a esto, simplemente cambias la pulsera de brazo y YA.

Lo importante es darnos cuenta, ser consciente y no culparnos. Y a comenzar de nuevo hasta llegar a los 21 días. ¿Por qué 21 días? Los científicos dicen que toma 21 días crear un hábito. Nos tomará 21 días dejar el hábito de la queja y formar el nuevo habito de la GRATITUD.

En el web site de la campana Un Mundo sin quejas podras comprar las pulseras que valen $1 cada una.

Y si no eres capaz, prueba a estar 24 horas "nada más".

jueves, 9 de julio de 2015

El Supermercado de los Pensamientos

La protagonista de esta historia se llama María. Es una empresaria de éxito. Una mujer que un día decidió cumplir el sueño de su infancia y creó un negocio del que viviría toda la vida. Ese negocio le fue bien, muy bien. Tanto fue así, que abrió varias sucursales de su empresa y llegó a tener decenas de empleados. A día de hoy, la empresa sigue funcionando a buen ritmo. Factura varios millones de euros al año y opera en varios países. Sin embargo, el sueño de su infancia absorbe la mayor parte de su tiempo.

María tiene dos hijos, Valentina y Marcos, de siete y nueve años respectivamente. Entre su trabajo y las actividades que estos tienen los fines de semana, pasa con ellos una media de veinte horas a la semana. Es decir, menos de un día en total. Siente mucha angustia por ver que sus hijos están creciendo y que ella no está siendo partícipe del proceso.

La relación con su marido, Roberto, ya no es lo que era. A penas se ven y, cuando lo hacen, sus palabras fundamentalmente transmiten rencor. Siente pena cada vez que le mira, pues aquel Amor que les unía ya no se hace palpable.

María está cansada. La vida le pesa mucho. Siente como si estuviese sola en las profundidades marinas con varios kilos de plomo en sus bolsillos y con una bombona de oxígeno a punto de consumirse. Si no suelta lastre, morirá ahogada.

En su afán por mejorar su vida, decide contratar los servicios de un coach que le ha recomendado

Beatriz, una amiga suya. Ella pasó por una época similar hace ya algún tiempo y le vino muy bien trabajar con este profesional.

– ¿Hola? ¿Eres Pedro?

– Sí, buenos días.

– Pedro, soy María. Me ha dado tu teléfono Beatriz González.

– ¡Ah! ¡Hola María! ¡Encantado de saludarte! ¿En qué puedo ayudarte?

María cuenta a Pedro su situación personal y acuerdan una cita para la semana siguiente en el despacho del hombre.

Durante toda la semana ella está bastante inquieta por el encuentro. Nunca le ha gustado contarle su vida a desconocidos, a pesar de que se trate de un profesional en la materia. Sin embargo, cuando la mujer cruza la puerta del estudio del coach, la inquietud desaparece de golpe. Enseguida percibe que se trata de un lugar especial, un espacio muy amplio y acogedor, con mucha luz natural. Hay un par de sillones muy cómodos, una alfombra, una estantería con varios libros y algunas plantas muy bien cuidadas. Pedro transmite mucha confianza y parece saber lo que se trae entre manos.

María toma asiento cautelosamente en uno de las sillones, colocando sus brazos sobre sus piernas.

Toma aire profundamente y aspira el agradable olor a flores que puebla la sala. Pedro comienza con algunas cuestiones para conocer qué es exactamente lo que mueve a María a contratar sus servicios.

Cuando tiene información suficiente, le pregunta:

– María, ¿cómo te gustaría que fuese tu vida?

– Verás Pedro, querría pasar más tiempo con mis hijos, darles amor y compartir cosas con ellos. A penas les veo… Tanto es así que, a veces, tengo la sensación de que me consideran una extraña.

También querría sentir que existe Amor entre mi marido y yo. Hace tiempo que se ha esfumado. Para que te hagas una idea, casi no nos miramos. Es como si, simplemente, fuésemos compañeros de piso.

Por otro lado, me gustaría que mi empresa funcionase sin que fuese necesaria mi presencia. Siento que mi sueño ha absorbido mi vida y que ya no soy capaz de renunciar a él. Para terminar, me gustaría considerar a mis empleados como compañeros de trabajo e, incluso, como amigos. Cuando entro por la puerta de la oficina me siento muy sola. Nadie se acerca a mi para preguntarme cómo me siento. En definitiva, busco un poco más de Amor en los principales ámbitos de mi vida.

– Entiendo… ¿Qué podrías hacer tú para que esto fuese así?

– En realidad nada, Pedro. Siento que las circunstancias me han superado y estoy a merced de ellas.

La conversación continúa en esta línea durante un buen rato, mientras Pedro hace preguntas a María con el objetivo de que ella, poco a poco, vaya tomando consciencia de su situación. Rápidamente llegan al punto clave:

– María, me gustaría saber qué piensas cuando quieres bajar el ritmo en tu trabajo y no te lo permites…

– Mmmm, esa no es una pregunta fácil. La verdad es que nunca me he parado a observarlo…

Aunque, ahora que lo dices, lo que pienso es que tengo que dedicarle mucho tiempo al trabajo para darles las mejores circunstancias a mis hijos.

– Interesante… ¿Piensas alguna cosa más?

– Sí, que tengo que triunfar para satisfacer a mis padres.

– Te felicito por la sinceridad contigo misma, María. – Pedro, mientras apunta un par de cosas en sus papeles sigue preguntando a la mujer: – ¿Y qué es lo que piensas cuando ves a tu marido?

– Que ya no le gusto…- Los ojos de la mujer se humedecen y su voz se quiebra.

Pedro, decide pasar por alto esa emoción y continúa con las preguntas:

– ¿Y sobre tus empleados? ¿Qué piensas al respecto de ellos cuando entras a la oficina?

– Que soy la jefa y que tengo que ser muy cautelosa con mi manera de relacionarme con ellos.

Tras terminar de anotar las respuestas de María, el hombre hace un silencio de varios segundos, se incorpora hacia adelante y dice:

– María, si mantuvieses estos pensamientos durante mucho tiempo más, ¿cómo sería tu vida dentro de varios años?

– Un desastre, Pedro. Estaría divorciada, a penas conocería a mis hijos y sería un jefa huraña e inaccesible. No quiero que eso sea así.

– ¿Qué pasaría si tus pensamientos fuesen otros? Imagina que cambias esa forma de pensar tan limitante, con respecto a estos ámbitos de tu vida, hacia un pensamiento mucho más potenciador.
¿Cómo sería tu vida dentro de unos meses?

– Sin duda sería distinta, aunque no termino de verlo claro. ¿Podrías ponerme un ejemplo?

– Sí claro. Si te parece, usaré el ejemplo de tus hijos. Hoy piensas que las mejores circunstancias para ellos son aquellas en las que hay abundancia económica y oportunidades. Eso, según me dices, te limita. ¿Qué pasaría si pensases, por ejemplo, que las mejores circunstancias son aquellas en las que hay Amor?

– Haría todo lo posible por pasar tiempo con ellos. ¡Pero no es tan sencillo, Pedro! ¡Ojalá pudiese escoger cambiar mis pensamientos así como así!

– No te preocupes, ahora vamos con eso. Lo importante, en este momento, es ver las consecuencias que provocan en tu vida determinados pensamientos.

– Eso lo he visto clarísimo. Sé que si cambio mis pensamientos, cambiarán mis circunstancias. Sin embargo, no sé pensar de una forma diferente.

– ¡Estupendo!- Dice el hombre contento por que su clienta haya tomado consciencia de que algunos de sus pensamientos provocan un efecto devastador en su vida.

Pedro, continua hablando a la mujer:

– María, te invito a que me acompañes a una tienda muy especial que hay a la vuelta de la esquina.

Me gustaría que la conocieses y que te dieses una vuelta por sus pasillos.

– Claro, como no.- Responde ella.

Los dos bajan las escaleras que llevan a la calle charlando de cosas intrascendentes. Andan escasos veinte metros desde el edificio donde Pedro tiene su despacho y llegan a un comercio de aspecto poco atrayente. Es bastante antiguo y sus cristales están muy sucios. El letrero esta roto y muy descuidado, aunque se puede leer lo siguiente: “Supermercado de los Pensamientos”.

Pedro invita a María a pasar y ésta, un tanto recelosa, acepta la invitación. El mostrador de la tienda cuenta con una iluminación muy tenue y está presidido por un señor de aspecto peculiar. Sin duda, para gestionar un negocio que se llama “Supermercado de los pensamientos” tiene que tener un apariencia singular.

Pedro saluda efusivamente al dueño:

– ¡Hola Manuel! ¡buenas tardes! ¿Cómo te sientes hoy?

– ¡Hola Pedro! Muy bien ¿y tú? Hoy la cosa parece estar bastante tranquila ¿Quién te acompaña?

– Mira Pedro, ésta es María, una amiga.

– Encantado de saludarla, María. Pedro trae a este establecimiento a muchas personas  y todos se van de aquí con una sonrisa en la cara. ¿Ya le ha contado qué es lo que hacemos en esta atípica tienda?

– No, de hecho estoy expectante.- Dice tímida la mujer.

– Este es el Supermercado de los Pensamientos. Aquí tenemos todos los pensamientos del mundo.

Desde los más potenciadores hasta los más limitantes. Todos están en nuestro almacén. Puede comprar todos los que quiera, no son caros. Por si le sirve, el más vendido es “Tengo un valor incalculable”. Se encuentra en el pasillo 3, bloque 2, estante B. Si hay alguno que quiera y no estuviese en los estantes, podemos crearlo para usted.

María mira a Pedro asombrada. No puede creer que aquello esté pasando. Su mirada, a parte de asombro, reclama una explicación. El hombre se apresura a dársela:

– Dijiste que no sabías cómo pensar de una manera diferente…

– Es verdad, pero…

– ¿Pero? ¿Quieres cambiar, María?

– Sí, sí. ¡Claro que quiero!

– Entonces te sugiero que des una vuelta por los pasillos y escojas unos cuantos pensamientos nuevos.

Antes de que la mujer se adentre en el atípico bazar, Manuel le cuenta las reglas de la tienda:

– Por cada pensamiento nuevo que se lleve, María, tendrá que dejar uno que ocupe su espacio. Si se lleva cinco pensamientos nuevos, tendrá que dejar en sus respectivos lugares cinco pensamientos que usted posea actualmente.

La mujer asiente y, decidida, pasa al interior del almacén, donde permanece al menos una hora.

Cuando sale, su rostro es diferente: mucho más luminoso y feliz, más ligero… ¡Luce mucho más bella! Pedro y Manuel, que estaban teniendo una interesante conversación sobre la evolución de los pensamientos más vendidos a lo largo de la historia de la tienda, se sorprenden del cambio del aspecto físico de la mujer. ¡Ha rejuvenecido varios años!

El coach se dirige a ella, invitándola a subir de nuevo a su despacho.

Antes, ella hace el amago de pagar a Manuel por los servicios prestados. Pedro intervine rápidamente diciendo:

– No te preocupes, ya lo arreglo yo con Manuel. Suficiente esfuerzo te habrá costado dejar algunos pensamientos en la estantería.

Ya de vuelta en el estudio de Pedro, ambos toman asiento e intercambian impresiones sobre lo ocurrido en el Supermercado de los Pensamientos.

– Pedro, ha sido una gran experiencia. Gracias por haberme invitado a visitar esa tienda. Jamás la olvidaré.

– ¡Me alegro mucho! No deja indiferente a nadie. Para seguir con nuestra sesión, me gustaría saber qué pensamientos nuevos has cogido y cuáles has dejado.

– Verás Pedro, he dejado el pensamiento “Tengo que dedicarle mucho tiempo al trabajo para darles las mejores circunstancias a mis hijos” y he cogido “las mejores circunstancias para mis hijos son aquellas en las que hay Amor”.

– ¡Ah! ¡Qué interesante! ¿Qué más?

– “Tengo que triunfar para satisfacer a mis padres” lo he cambiado por “voy a satisfacerme a mi misma”.

– ¡Ese es bueno, María! ¿Hay alguno más?

– Sí, he soltado el pensamiento “no le gusto a mi marido” y he cogido “voy a reconquistarle”.

– ¡Ese es un buen cambio! Seguro que tienes alguno más… ¡Has estado casi una hora!

– Sí, aunque es el último. He cambiado “Soy la jefa y que tengo que ser muy cautelosa con mi manera de relacionarme con mis empleados” por “voy a hacer que mis empleados se sientan como en su casa”.

– María, ¿qué efecto crees que van a tener estos cambios en tu vida?

– Pedro, el efecto será radical. Pasaré de lamentarme porque no le gusto a mi marido a esforzarme por conquistarle. Trabajaré para que mis empleados sean felices en mi empresa. Generaré un entorno que me permita pasar más tiempo con mis hijos. En definitiva, tendré mucho más Amor en mi vida.

– ¿Qué aprendizaje sacas de todo esto?.

– Uno muy importante: Mis pensamientos limitantes me van destruyendo poco a poco. He pasado de ser víctima de mis propias circunstancias a poder actuar sobre ellas para producir un cambio. Me siento dueña de mi vida. ¡Muchas gracias!

***

La vida de María podría ser la de cualquiera de nosotros. A veces ocurre que los pensamientos que un día nos llevaron hasta lo más alto, sencillamente, se han convertido en un lastre y dificultan nuestro avance. Cuando eso pasa, lo más sensato es tomar la decisión de cambiarlos por otros pensamientos que sean un motor para nosotros, motor que nos empujará a lo largo de nuevos caminos. No es un proceso sencillo, pues en el fondo, al renunciar a nuestros pensamientos nos estamos matando a nosotros mismos, a todo lo que hemos creado. Sin embargo, es un proceso necesario para volver a disfrutar con la Vida.

¿Qué pensamientos cogerías tú en el supermercado de los pensamientos? ¿Cuáles dejarías? ¿Qué idea tienes que introducir en tu mente para que todo cambie

Fuente: http://hazlodiferente.com/el-supermercado-de-los-pensamientos/

lunes, 6 de julio de 2015

¿Se puede comprar la felicidad?


Martín Tetaz, economista especializado en economía del comportamiento, es investigador del Instituto de Integración Latinoamericana (IIL) y del CEDLAS (Centro de Estudios Distributivos Laborales y Sociales), además de docente de la UNLP y la UBA.

Con la mirada orientada en la incidencia que tienen las emociones sobre el pensamiento racional, impulsa a descubrir aquello que está latente en nuestras decisiones financieras. Recientemente publicó el libro Psychonomics: la economía está en tu mente y es autor de la primera investigación sobre Economía de la Felicidad con datos de Argentina.

Columnista de medios gráficos, radiales y televisivos, dice: “Me gusta conectarme con la gente, observarla, detectar regularidades en los comportamientos, adivinar emociones y modificar representaciones mentales”.

lunes, 25 de mayo de 2015

Al amarte a ti mismo ocurren estos milagros


Quisieron demostrar a cinco personas que la belleza está en el interior

Creían que iban a un cambio radical, sin embargo eso no es lo que sucedió

Sólo quisieron realzar toda aquella belleza oculta detrás de sus inseguridades

Una actitud mental positiva crea más milagros que cualquier cambio de imagen

 ÁMATE

viernes, 8 de mayo de 2015

14 Increíbles datos de Psicología que todo el mundo necesita saber

1. Tu canción favorita está probablemente asociada con un evento emocional.

 

Tú y todos los demás. 

2. La Música impacta en tu perspectiva.

 

Éste parece bastante obvio! Un estudio de la Universidad de Groningen mostró que la música tiene un impacto dramático en su percepción. 

3. Cuanto más se gaste en otros, más feliz eres.

 

Según diversos estudios. Asegúrese de dar un montón esta temporada de vacaciones! 

4. El gasto de dinero en experiencias en lugar de cosas también te hace más feliz.

 

Reunir recuerdos no cosas, ¿no? 

5. Los niños están más tensos hoy que el paciente promedio de sala de psiquiatría en 1950.

 

Lo cual da bastante miedo pero no sorprendente. Alrededor de la mitad de la población humana ahora sufre de ansiedad, depresión, o una especie de abuso de sustancias. 

6. Ciertas prácticas religiosas reducen el estrés.

 

"La American Psychiatric Publishing Libro de texto de los trastornos del estado de ánimo" muestra que las personas que se dedican a la meditación y la oración religiosamente están menos estresados.

7. El dinero no compra la felicidad, pero sólo hasta $ 75,000 al año.

 

Para el estadounidense promedio, $ 75ka año compra la felicidad. Se le libera de la pobreza y usted consigue lo que usted necesita en la vida. 

8. Estar con gente feliz te hace más feliz.

 

Esto no debería ser una sorpresa. 

9. 18 a 33 años de edad son los más estresados ​​en la tierra.

 

Familia, la educación, el trabajo, todo puede ser muy estresante. 

10. Convencerte a tí mismo de que hayas dormido bien engaña a tu cerebro para que piense que lo hizo.

 

Lo que te da más energía. Lo llamaron "el sueño placebo". 

11. La gente inteligente se subestiman a sí mismos y los ignorantes piensan que son brillantes.

 

Se llama el Efecto Dunning Kruger, que es real, y sólo tiene que ir en Facebook y verás lo que estoy hablando. 

12. Cuando te acuerdas de un evento pasado, en realidad estás recordando la última vez que lo recordaste.

 

Es por esto que nuestros recuerdos se desvanecen y distorsionan el tiempo. 

13. Tus decisiones son más racionales cuando el pensamiento es en otro idioma.

 

Una universidad del estudio de Chicago mostró que los ciudadanos coreanos que pensaban en idiomas extranjeros redujeron su sesgo general. Neat. 

14. Si usted anuncia sus metas, es menos probable que tenga éxito.

 

Es cierto. Análisis desde la década de 1930 han demostrado esto bastante bien.



Fuente: higherperspectives