Esta es una de esas historias que te calan y empapan por dentro. Una historia sobre talento y superación, pero sobre todo lo segundo. Donde da igual quién seas o a qué comunidad pertenezcas, es difícil no sentir empatía y respeto por lo que se puede lograr cuando pones tu corazón en algo por cumplir tu sueño.
Este podría ser el prólogo para cualquier historia humana detrás de los focos de cualquier deporte. Sin embargo, es la historia de Sven “Sven” Van de Wege, que se dio a conocer en el mundo por su actuación en la Sonic Boom de Madrid, donde incluso ganó alguna partida a pesar de contar con una gran diferencia con respecto al resto de participantes: es ciego.
El principio de todo
Sven desarrolló desde pequeño afición por los videojuegos, especialmente por los de lucha. Desafortunadamente, en 1992 perdió la vista con tan solo seis años como consecuencia de un cáncer y su vida cambió por completo. “Cuando me quedé ciego, pensé que no podría volver a jugar nunca más”, recuerda desde Holanda.
Por suerte, no tardó en darse cuenta de que podían existir alternativas: “Un día, un amigo mío que tenía una Super Nintento se compró el Street Fighter II que había lanzado Capcom. Según jugaba, yo estaba allí escuchando los sonidos y me di cuenta de que podía reconocer casi todo lo que pasaba en la pantalla”.
El famoso videojuego Super Mario Bros ha podido llevarse a la vida real con la tecnología de realidad aumentada y aquí se puede ver en este vídeo en el que el chico vestido de Super Mario juega en el Central Park de Nueva York al videojuego de forma real, matando a los champiñones y tortugas que se encuentra, cogiendo setas y flores y llegando a la banderita final para pasarse la pantalla.
Se ha hecho con Unity3D para las Microsoft Hololens que son las gafas para realidad aumentada de esta marca.
Cuando era niño Masahiko Inami soñaba con convertirse en un gran mago.
Pero sacar conejos de chisteras, asombrar con juegos de cartas o cortar
con falsos serruchos a inocentes damiselas no era lo suyo. Había truco.
Inami quería ser un mago de verdad. Convertirse en invisible, volar,
tener superpoderes. Fue entonces cuando descubrió la ciencia ficción y
leyó la famosa frase de Arthur C Clarke "cualquier tecnología
suficientemente avanzada es indistinguible de la magia". Inspirado por
el autor de "2001: una odisea espacial" Inami decidió convertirse en
científico, que es una forma de seguir siendo un niño para siempre.
Ese
espíritu infantil está presente en sus investigaciones. Por ello no es
extraño que en 2003 uno de sus proyectos apareciera en la lista de
"Inventos más cool" que publica la revista Time. La universidad de Tokio
lo llamó “tecnología de proyección retro-reflectante”, aunque se
entiende mejor en la descripción del prestigioso semanario: “un sistema
de camuflaje óptico que hace desaparecer a quien se vista con un
material especial”. Los vídeos que circulan en YouTube para demostrar su
funcionamiento podría firmarlos, por asombrosos, David Copperfield.
Volverse
invisible, con una capa como Harry Potter, no es lo único que Inami
tiene en común con el personaje de J. K. Rowling. Mientras que el Comité
Olímpico Internacional, después de otorgar la celebración de los Juegos
a Tokio para 2020, discutía si habría que incluir o no el golf entre
las disciplinas a competición, Inami pensaba en el Quidditch. Y en eso
anda todavía, en imaginar deportes para el futuro. En la idea de Inami
las escobas que utilizan los estudiantes de la academia Hogwarts son
sustituidas por realidad virtual y la pelota es un dron. Pero no se
trata de la única posibilidad que baraja el científico japonés, ya que
los tradicionales deportes de lucha podrían verse desplazados por
realidad aumentada, donde los combatientes se enfrentan a golpes de
“kamejamejas” al estilo de Goku en “Bola de dragón”. Inami, cuyas
investigaciones siempre han estado centradas en cómo la tecnología puede
potenciar las capacidades del cuerpo humano, cree que sus propuestas
“democratizan el deporte”. Y, eso seguro, lo hacen más divertido.
Un vídeo en el que Super Mario Bros intenta superar en silla de ruedas los obstáculos del famoso videojuego, realizado por el grupo Tachles para reclamar la eliminación de barreras arquitectónicas y la accesibilidad universal, se ha hecho viral en las redes sociale.
Los nuevos recreativos del futuro van a ser estos. Entornos físicos reales que cambiaran con unas gafas de realidad virtual y será como estar dentro de mundos futuristas.
Por ahora se ha desmarcado The Void, un centro en el que los jugadores se sumergirán en mundos virtuales sobre entornos físicos.
Reacciones de un grupo de jóvenes al probar por primera vez el famoso Oculus Rift con un videojuego de miedo. Está claro que lo que ofrecen estas gafas de realidad virtual al mundo de los videojuegos es aluciante y puedes experimentar una situación 100% real.