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jueves, 11 de mayo de 2017

El emocionante discurso de Stuart Scott, luchando contra el cáncer


Legendary ESPN anchor Stuart Scott has died at age 49 after a long fight with cancer.

At the 2014 ESPYs, Scott talked about his seven-year-long battle with the disease in an acceptance speech for the Jimmy V Award. The speech is a moving and honest reflection of what it's like to live with cancer.

"When you die, that does not mean that you lose to cancer. You beat cancer by how you live, why you live, and the manner in which you live," he said. "So live. Live. Fight like hell. And when you get too tired to fight, lay down and rest and let somebody else fight for you."

The speech runs nearly seven minutes.


Scott started working at ESPN in 1993. He continued to work during his cancer treatments after he was first diagnosed in 2007. At one point in the speech, he talks about his most recent hospital stay:

"I just got out of the hospital this past Friday. Seven day stay. Man, I crashed. I had liver complications. I had kidney failure. I had four surgeries in the span of seven days. I had tubes and wires running in and out of every part of my body. And guys when I say every part of my body — ev-er-y part of my body. As of Sunday I didn't even know if I'd make it here. I couldn't fight."

He said the support of his family, friends, and bosses helped him through these hard times.

"This whole fight, this journey thing is not a solo venture. This is something that requires support."


Fuente: businessinsider

lunes, 8 de mayo de 2017

"Iré al cielo y jugaré hasta que llegues", la última conversación de una madre y su hijo enfermo de cáncer


Aquí os dejo una noticia que he sacado de europafm y que espero que alguien responsable de las ayudas económicas para la investigación lo lea y piense un poco en el dinero que se destine para este tipo de enfermedades tan dañinas para el ser humano.


Nolan Scully moría en brazos de su madre el pasado 1 de febrero después de una dura batalla contra el cáncer. Ahora, su madre ha decidido publicar la dolorosa conversación que mantuvieron antes de que el pequeño falleciera. 
Nolan y su madre, Ruth 
Nolan Scully, un niño de tan solo cuatro años, fallecía el pasado 1 de febrero tras no superar un cáncer. Tanto dolor y sufrimiento impulsaron a su madre a mostrar la vida del pequeño antes y después de su muerte.

Empezó con su blog, después, con imágenes que mostraban la vida de Nolan antes, después y ahora que ya no está con ella.

La madre comenzó compartiendo en su blog imágenes que mostraban la vida de Nolan antes y después de su enfermedad. Además, la madre ha querido compartir la última conversación que mantuvo con su pequeño, la cual publicó en su muro de Facebook el pasado día 5 y que por su dureza, se ha convertido en viral.

Así comienza la carta dirigida a su hijo. Unas palabras con las que Ruth se describe como "desconsolada" y confiesa que aunque llevaba tiempo intentándola escribir, la "agonía" no se lo ha permitido. "Dos meses. Dos meses desde que te tuve en mis brazos, oí lo mucho que me amabas, besé esos labios 'Sweetie pie'. Dos meses desde que nos acurrucamos. Dos meses de infierno absoluto".
"El día 1 de febrero nos sentamos con su equipo de médicos. Cuando su oncóloga habló, vi el dolor en sus ojos. Ella siempre había sido honesta y había luchado con nosotros todo el tiempo, pero su TC mostraba grandes tumores que crecían aplastando los bronquios y el corazón. El rabdomiosacroma se había extendido como un reguero de pólvora. Explicó que el cáncer ya no era tratable, porque se había hecho resistente a todas las opciones de tratamiento que habíamos probado y que el plan sería mantenerlo cómodo mientras se iba deteriorando rápidamente".

Tras escuchar que su hijo se moría y que no había nada que hacer, Ruth se fue a la habitación con su hijo. Nolan estaba sentado en "la silla roja de mamá" viendo vídeos de Youtube en su tablet. "Me senté con él y puse mi cabeza contra la suya y tuve la siguiente conversación":

"Yo: ¿Te duele al respira, no es cierto?
Nolan: Buuuuueno... sí
Yo: ¿Tienes mucho dolor?
Nolan: (Mirando hacia abajo) Sí.
Yo: Este asunto del cáncer apesta. No tienes que luchar más.
Nolan: ¿No tengo que luchar más? (Con felicidad) ¡Pero lo haré por ti, mamá!
Yo: ¡No! ¿Es eso lo que estás haciendo? ¿Luchas por mamá?
Nolan: Bueno... sí
Yo: Nolan Ray, ¿cuál es el trabajo de mamá?
Nolan: ¡Mantenerme a salvo! (Con una gran sonrisa)
Yo: Cariño... Ya no puedo hacer eso aquí. La única manera en que puedo mantenerte a salvo es en el cielo. (Mi corazón hecho añicos).
Nolan: ¡Entonces, me iré al cielo y jugaré hasta que llegues! ¿Vendrás, no?
Yo: ¡Absolutamente! ¡No puedes deshacerte de mamá tan facilmente!Nolan: ¡Gracias mamá! ¡Iré a jugar con Hunter, Brylee y Henry!"
Fue la última conversación entre madre e hijo. Las horas siguientes hasta su muerte, Ruth, no se separó de él. Quiso llevarlo a casa, pero Nolan se negó para "asegurarse de que todo era fácil para mí".

Pasaron un rato jugando y viendo vídeos en Youtube, dispararon con su pistola Nerf y sonrieron todas las veces que pudieron. Una hora antes de morir se tumbaron juntos en la cama y le contó a su madre cómo quería que fuese su funeral; quiénes quería que fuesen los portadores de su féretro, incluso escribió cómo quería que le recordaran... "por supuesto como un policía".

Ruth se fue al baño un momento y cuando volvió el sistema de Nolan se había colapsado, había entrado en un sueño profundo, pero aún así, Nolan recuperó el aliento por un instante para dedicarle las últimas palabras a su madre: "Abrió los ojos, sonrió y dijo 'te amo mamá'. Entonces volvió la cabeza, cerró los ojos y falleció mientras Ruth le cantaba al oído 'You are my sunshine'.

Ahora, Ruth ha decidido compartir las experiencias que vivió durante la enfermedad de su hijo para reclamar más investigación, mejores tratamientos y más financiación.

Es por esto que no sólo ha compartido las últimas palabras con su hijo, sino también los duros momentos por los que pasaron. "Muestro una imagen para captar la atención de todo el mundo porque mi hijo estaba aterrorizado sin mi, incluso me acompañaba mientras me duchaba".

El antes y el después del fallecimiento de Nolan

El antes y el después del fallecimiento de Nolan.
La imagen, en realidad, son dos. En una de ellas se ve a Nolan tumbado en la alfombra del baño mientras su madre se duchaba, y en la otra la misma alfombra, sin Nolan.

"Ahora soy yo la que tengo miedo a la ducha. Con nada más que una alfombra vacía donde antes hubo una vez un hermoso y perfecto niño pequeño esperando a su mamá".


Fuente: eruopafm

lunes, 27 de febrero de 2017

Piden el Princesa de Asturias de los Deportes para el padre que ha hecho seis maratones empujando la silla de su hijo

José Manuel Roas, padre de familia y corredor de maratones, es ya un posible candidato a los 'Princesa de Asturias' del Deporte por correr hasta seis maratones empujando a su hijo con parálisis en silla de ruedas. Ambos han participado en pruebas como las de Madrid o Nueva York.


Hay una petición en  change.org promovida por el docente asturiano Wenceslao Sánchez que quiere proponer a José Manuel Roas y a su hijo Pablo como candidatos del premio "Princesa de Asturias" del deporte.

Pablo sufre parálisis cerebral desde su nacimiento. “Correr juntos no es una heroicidad, es una suerte, un gustazo” ha dicho en alguna ocasión el padre de Pablo.

La proeza le ha llevado a recorrer hasta seis maratones, carreras de 42 kilómetros en ciudades como Nueva York, Madrid y Sevilla entre otras. Y lo ha hecho empujando la silla de ruedas de Pablo. Una proeza que bien merece un reconocimiento aún mayor: el premio Princesa de Asturias de los Deportes.

Este galardón se debe conceder a la persona, institución o grupo de personas (...) cuyas acciones de solidaridad y compromiso constituyen un ejemplo de las posibilidades que la práctica deportiva conlleva en beneficio del ser humano. La descripción casi parece creada para José Manuel y Pablo así que no dudes en votar esta petición. 

José Manuel Roas y su hijo Pablo durante una carrera. Foto: Cortesía José Manuel Roas.


miércoles, 15 de febrero de 2017

Sam Berns, el adolescente con cuerpo de anciano que cambió la forma de ver el mundo

Sampson ("Sam") Gordon Berns (23 de octubre de 1996 – 10 de enero de 2014) fue un joven estadounidense que padeció progeria y que contribuyó mucho a que se conociera dicha enfermedad.

http://lifeaccordingtosam.com/#/home/


La progeria afecta a pocos centenares de personas de todo el mundo y los niños viven un promedio de 13 años, según la fundación. Pronto se comienza a perder el pelo, grasa corporal, las articulaciones se endurecen.

Ésta es su charla TED muy inspiradora:

 
 
Su historia vital fue el corazón del documental de la HBO «Life According to Sam (La vida según Sam)», que recibió muchos premios de cine, incluso fue preseleccionada para los Óscar de Hollywood.

Berns fue diagnosticado a los 22 meses de edad. Sus padres, los doctores Leslie Gordon y Scott Berns crearon la Fundación de Investigación de Progeria en 1999 para encontrar la causa, el tratamiento y la cura. «No me pongo delante de ti para que te sientas mal por mí, lo hago para hacerte saber que no hay necesidad de que te sientas mal. Esta es mi vida, y la progeria forma parte de ella», explicaba Berns en el propio documental.

viernes, 7 de octubre de 2016

El vídeo viral de José Luis Perales dando una sorpresa a una mujer ingresada en el hospital


Isabel se llevó una de las sorpresas de su vida gracias a ‘El Hormiguero’ en uno de sus momentos más delicados. Ingresada desde hace tiempo, recibió una inesperada visita en el hospital: José Luis Perales, su ídolo y quien le ha ayudado a sobrellevar con su música episodios difíciles como un cáncer.

Este vídeo se ha convertido en viral esta semana por la emocionante escena.

viernes, 23 de septiembre de 2016

"Por si mañana": la emocionante carta de un enfermo de Alzheimer a su mujer

Querida Julia:

Te escribo ahora, mientras duermes, por si mañana ya no fuera yo el que amanece a tu lado.

En estos viajes de ida y vuelta cada vez paso más tiempo al otro lado y en uno de ellos, ¿quién sabe?, temo que ya no habrá regreso.

Por si mañana ya no soy capaz de entender esto que me ocurre. Por si mañana ya no puedo decirte cómo admiro y valoro tu entereza, este empeño tuyo por estar a mi lado, tratando de hacerme feliz a pesar de todo, como siempre.

Por si mañana ya no fuera consciente de lo que haces. Cuando colocas papelitos en cada puerta para que no confunda la cocina con el baño; cuando consigues que acabemos riéndonos después de ponerme los zapatos sin calcetines; cuando te empeñas en mantener viva la conversación aunque yo me pierda en cada frase; cuando te acercas disimuladamente y me susurras al oído el nombre de uno de nuestros nietos; cuando respondes con ternura a estos arranques míos de ira que me asaltan, como si algo en mi interior se rebelase contra este destino que me atrapa.

Por esas y por tantas cosas. Por si mañana no recuerdo tu nombre, o el mío.

Por si mañana ya no pudiera darte las gracias. Por si mañana, Julia, no fuera capaz de decirte, aunque sea una última vez, que te quiero.

Tuyo siempre

T.A.M.R.

viernes, 16 de septiembre de 2016

400 estudiantes van a casa de un profesor enfermo de cáncer y le cantan


El profesor Ben Ellis de Nashville (Tenessee, EEUU) se quedó alucinando cuando vio a más de 400 alumnos suyos en la puerta de su casa cantando para mostrarle su apoyo. Ben está luchando contra el cáncer y quisieron dedicarle la canción Holy Spirit como muestra de afecto.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

"Siempre fuerte, siempre", por Pablo Ráez, la carta abierta en Facebook del joven marbellí con lucemia que se ha hecho viral

Pablo Ráez, un fenómeno viral que ha duplicado las donaciones de médula. Los donantes de médula ósea en la provincia de Málaga han aumentado «considerablemente» tras la campaña que el joven malagueño enfermo de leucemia Pablo Ráez realiza desde hace semanas a través de las redes sociales con el fin de concienciar sobre la importancia de la donación. Y lo ha hecho gracias a esta carta que ha publicado en Facebook y se ha vuelto viral, aquí os la dejo:

"Te invito a que pierdas o inviertas unos minutillos en leer esto.

Tengo 20 años, a los 18 me diagnosticaron leucemia, me he dado varias quimioterapias y me he transplantado la médula.

Después de unos 10 meses limpio me dicen que vuelvo a tener leucemia, por lo que hay que repetir el proceso, con la diferencia que esta vez no tengo donante de medula. Hay que buscar a fondo. Ya que el transplante ultimo fue de mi padre. Fue en vano.



Perdí muchísimo peso , todo el pelo, semanas de fiebre continua, semanas sin comer, semanas vomitando , con morfina, me quede ciego durante dos meses y bueno muchas mas cosas que no vienen al caso.


Ahora estoy ingresado de nuevo , al principio tuve mucho miedo cuando me dijeron que me tenia que enfrentar otra vez a lo mismo, ¡imagínatelo!

No quería venir al hospital, y hoy ya llevo más de un mes ingresado. No me quejo la verdad.
Cuando me he empezado a recuperar me ha venido una fiebre inesperada que hace que todo vaya más lento( mi alta) y ahí sigue.

Estoy a la espera de tener un donante compatible, por lo que hice un llamamiento a la gente para que se hiciera donante. No por hacerte donante me vas ayudar a mi(o si) pero colaborarás con la sociedad y no te cuesta nada, infórmate en google de como hacerlo si realmente estas interesado.
 
Esta vez he perdido el miedo, he perdido el miedo a estar aquí , a morirme, a sufrir , a todo, será lo 
que tenga que ser, pero no ha sido fácil llegar a ese punto.
 
La muerte no es triste, los triste es que la gente no sepa vivir y reconocerla.
 
Cuando eres capaz de dejar atrás el pasado,dejando atrás miedos e inseguridades, es cuando puedes afrontar el presente.
 
Conocimiento no es sabiduría, sabiduría es hacerlo.
 
Un guerrero encuentra el amor en lo que hace. Un guerrero es frágil es su único coraje.
 
La palabra coraje deriva de cor, corazón en latín.
 
Tener coraje es sinónimo de echar el corazón por delante.
 
Tener coraje no es no tener miedo, tener coraje es tener la valentía para afrontar ese miedo y actuar con el corazón.
 
Tengamos coraje siempre.

Seamos felices siempre."

jueves, 28 de abril de 2016

La carta de Carlos Matallanas, periodista deportivo enfermo de ELA, que Simeone leyó a sus jugadores

Carlos Matallanas es periodista deportivo y enfermo de ELA. Una enfermedad degenerativa que poco a poco te va limitando. A Carlos le propusieron en el Confidencial que fuera contando su experiencia en un blog para concienciar y ayudar a la gente con esta maldita enfermedad.



Diego Simeone leyó esta carta y se la hizo leer a sus jugadores: "Me emocioné en el avión cuando íbamos a jugar la Copa del Rey a Hospitalet; se lo hice leer a todos los jugadores. Agarré las hojas de no sé qué periódico y se las pasé a Gabi para que las leyese. Al resto les dije: Ustedes sigan la lectura. Esto es la vida, no solo es fútbol loco”.

Aquí os dejo la emocionante carta:

Muy buenos días a todos, yo estoy aquí principalmente por mi condición de enfermo de ELA. Y así me dirijo a ustedes. Pero debo ser siempre justo con mis otras condiciones, entre las que destacan la de periodista y la de futbolista. Desde la primera, vengo tratando la compleja enfermedad que sufro a través de un blog semanal en El Confidencial, tribuna que cada vez coge mayor vuelo y obtiene un mayor respaldo de lectores ávidos de conocer qué es esto de la ELA. Pero es desde la segunda condición, la de jugador de fútbol, desde la que veo más apropiado hablarles hoy.

Lo entiendo mucho más apropiado tras los incidentes ocurridos el pasado domingo, conocidos por todos, y que son la muestra de que hay demasiados que aún acuden a campos de fútbol sin haber entendido lo más mínimo sobre qué es esto del deporte: actividad llamada a mejorar al ser humano, y no a devolverlo a la época donde vivíamos en cavernas.

Lo quiero hacer, además, en un marco como este que nos brinda la AFE, asociación de la que soy afiliado desde el año 2007, a la que considero mi casa, y a la que estoy infinitamente agradecido por una jornada como esta. En definitiva, durante cinco minutos, les voy a hablar de mi enfermedad con las botas de fútbol puestas.

Y es que el fútbol es la respuesta a las preguntas más complejas que me han hecho últimamente. 

Preguntas que yo también me acabo haciendo, pero siempre a posteriori, cuando podemos pararnos a pensar por qué somos como somos, de dónde nace nuestra manera de ser.

Los primeros síntomas de la ELA empiezan a aparecer en un proceso que dura meses, roza lo desesperante y acaba tiñendo tu día a día de un tono gris que todo lo cubre. Los doctores, que aplican la acertada lógica de que lo menos frecuente es eso, lo menos frecuente, apartan de sus primeras hipótesis algo tan temido y fatal como es la esclerosis lateral amiotrófica. Pero es el tiempo, que jamás notarás que pasa tan lento como en esas semanas eternas, el que poco a poco te mete en un pasillo largo donde todas las puertas de escape laterales se van cerrando, viéndote abocado a pasar por la que hay al final, donde accedes a un lugar muy oscuro: allí donde se hace firme el fatal diagnóstico.

Y les voy a contar lo que sentí y lo que pasó dentro de mí. Lejos de abrumarme, yo encendí desde el primer momento la luz de esa sala oscura en la que, a la fuerza y de improviso, la vida me había metido a los 33 años. Con tranquilidad y sin perder los nervios acepté la situación, quise conocer el lugar donde me hallaba, qué opciones tenía, qué me esperaba allí y, más importante, no perdí ni un segundo de mi tiempo en lamentarme y en hacer comparaciones con los lugares fabulosos de donde venía.

Los demás no entendían que yo fuera capaz de ver luz entre tanta oscuridad. Desde fuera, fueron entendiendo que me encontraba entero, que seguía vivo y que quería vivir, que quería ver qué pasaba conmigo, hasta donde podía llegar. Y ahí empecé a rodearme de gestos de asombro que acababan en las preguntas de que os hablaba al principio:

¿De dónde sacas esa fuerza?

¿Cómo es posible que reacciones así?

¿Por qué no te quejas?

¿Por qué no te desborda ver tan de cerca el sufrimiento inminente y la posibilidad de una muerte cruel y temprana?

Metido en el fragor de mi batalla particular, yo no me paraba a pensar para dar respuesta a esas preguntas. Yo solo actuaba según me dictaba la forma de ver la vida que siempre he tenido. Pero las caras de asombro se multiplicaban según iba dando a conocer el diagnóstico, y la insistencia de las mismas preguntas aumentaba. Llegó un momento que me tuve que detener unos segundos e intentar responderme esas cuestiones a mí mismo.

Y la respuesta que encontré fue la misma para todas ellas. Es muy sencilla y ya se la he anticipado: 

EL FÚTBOL.

Porque fue el fútbol el que me enseñó a esforzarme día a día sin importar el pasado ni añorar un futuro que no se conoce.

Fue el fútbol el que me mostró que todo puede suceder en un segundo inesperado, tanto lo mejor como lo peor.

El fútbol también me dio instrucciones para entender que, ante cualquier imprevisto, no queda otra que buscar soluciones y jamás excusas, que son las que te hunden más y te hacen perder un tiempo valioso.

En la cautela del ‘partido a partido’, el fútbol me demostró que jamás hay que tirar las campanas al vuelo ni arrojar tampoco la toalla, dándome una virtud impagable como es la mesura.

Dentro de un vestuario de fútbol aprendí a dominar mis miedos, a respetar los miedos de los demás y a sentirme libre asumiendo responsabilidades. Me hice hombre mucho antes que la mayoría de mis amigos por el simple hecho de tener un examen semanal donde constantemente se actualiza tu prestigio y para lo que no sirven excusas de ningún tipo. Y es que en el terreno de juego no hay árboles donde esconderse y acabas siendo muy consciente de qué has hecho mal o bien, por qué lo has hecho así y en qué puedes mejorar. Porque siempre se puede mejorar. No lo olviden: siempre.
 
Y también fue el fútbol el que me enseñó a pensar en los demás. En la fortaleza del grupo. En el bien común. En ayudar al que se encuentra en apuros, pero no por condescendencia, sino por la más genuina solidaridad. Solidaridad que solo se presta totalmente cuando no hay engaños, cuando identificas que quien lo pasa mal, ya está dando todo lo que puede dar de sí y aun así necesita tu apoyo.

Y también disfruté compartiendo esfuerzos al lado de gente mejor que yo, sin que la envidia jamás apareciese porque, sencillamente, los mejores me hacían mejor a mí. Y porque aprendí muy pronto que hasta los mayores cracks de cualquier disciplina acaban necesitando de la ayuda y comprensión de quienes les rodean para ser aún más grandes y poder aspirar a las más altas cotas.
 
Y, señores, por encima de todas las cosas, el fútbol me enseñó a soñar en mayúsculas. Siempre con los pies en la tierra, pero soñar más allá de las nubes.
 
Cuando tanto yo como mi seres queridos recibimos el pasado verano mi fatídico diagnóstico, fue algo así como encajar tres goles seguidos a falta de cinco minutos para el final del partido más importante de nuestras vidas. Y yo, simplemente, reaccioné como lo haría vestido de corto, hice lo que he hecho siempre. Fui a recoger el balón del fondo de nuestra portería, lo lleve al círculo central y me dispuse a levantar uno a uno a la mayoría de mis ‘compañeros’, que yacían entregados sobre el césped con ganas de estar en cualquier otro lado y no viviendo ese infierno.

Y ya voy acabando.

Desde ese momento, solo les quiero hacer ver a quienes leen mi mensaje todo aquello que me han enseñado desde bien pequeño: que los partidos se juegan hasta el final. Que mientras hay vida hay esperanza. Que no hay minutos de la basura y que jugar es de por sí un regalo sea cual sea el resultado. Que debemos disfrutar hasta de la peor de las derrotas, pero disfrutar porque lo damos todo, porque peleamos hasta el último suspiro. Porque sintiéndonos fuertes, ansiando mejorar y haciendo equipo, cualquier sueño se puede convertir en realidad. Porque, hasta que el árbitro no pite el final, cualquier remontada siempre será posible.

Y, además, porque siempre habrá un niño mirándote y al que le debes dar el mejor de los testigos: tu ejemplo.

Muchas gracias.


Todo mi apoyo para ti y tu familia Carlos

viernes, 18 de marzo de 2016

'Playa y Montaña', una historia de superación en torno a las enfermedades raras


Vídeo de sensibilización sobre las enfermedades raras creado para la Fundación Mehuer a partir de una idea original de la agencia creativa 'Crepes&Texas' y bajo la dirección del actor, productor y director Emilio Aragón.


“Porque si te pasas la vida quejándote de que nunca llegaste a ir a la playa, puede que nunca tengas la libertad para poder disfrutar de todo lo especial que tiene la montaña”

jueves, 1 de octubre de 2015

martes, 26 de mayo de 2015

Rachel Farrokh, la mujer de 20 kilos con anorexia severa que pide ayuda para superar la enfermedad


Rachel Farrokh tiene 37 años y pesa sólo 20 kilos. Esta mujer, afectada por un severo desorden alimenticio, ha recurrido a internet para pedir ayuda con el fin de salvar su vida. Según relata en un dramático testimonio recogido en un vídeo de YouTube, Rachel espera conseguir los fondos necesarios para pagar un tratamiento.

Su campaña de auxilio, llamada "Rachel's Road to Recovery", arrancó el pasado 29 de abril pero hasta ahora había pasado desapercibida para la prensa, que hoy ya se hace eco de su historia en Estados Unidos.

domingo, 12 de abril de 2015

El agobio es una enfermedad

Estoy ocupado.

No sé tú, pero siempre que me preguntan qué tal, ya nunca digo bien. En su lugar, mi respuesta suele tirar más bien por el grado de cansancio que tenga. Puede ir de "agobiado" a "muy agobiado" o incluso "desquiciado".


La buena noticia es que mi respuesta normalmente encuentra comprensión en la otra persona, lo cual es tan alentador como deprimente.

"¡A mí me lo vas a contar! ¡Nosotros también!"

"Lo sé. ¡Es una locura!"

"El día no tiene suficientes horas..."

Pero algo cambió hace cosa de un mes. Me encontré con un amigo en el gimnasio. En vez de empatizar conmigo cuando le dije "muy agobiado", simplemente preguntó:

"¿En serio? ¿Qué tienes que hacer hoy?"

Tuve que parar y pensarlo un momento. Nadie me había preguntado nunca que describiese mi agobio. Así que llevé a cabo un repaso mental de nuestro calendario antes de explicarle que tenía un ensayo del coro por la mañana, seguido de un partido de baloncesto de mi hijo, un compromiso eclesiástico de mi mujer, una fiesta de cumpleaños de mi hija y una cita por la noche.

¿Cuál fue su respuesta?

"Un día repletito. ¡Que te lo pases bien!"

Al principio, me sentó un poco mal. Obviamente, no me había entendido bien. Quería recordarle lo malo de todo eso. Quería explicarle que conducir de un lado para otro con mi cómodo coche era más doloroso que un grano en el culo. Por no hablar de que Gabby y yo estaríamos separados durante el día. ¿Comprar y envolver un regalo de cumpleaños? No me hables del tema... Y luego sólo tengo una hora para dar de comer a los niños y prepararlos para nuestra semicita de por la noche.

¿No me has oído? ¡Que estoy agobiado, he dicho! Ten piedad de mí...

La cosa es que llevo el agobio como si fuese una insignia de honor. Pero eso no es ningún honor.

El agobio es una enfermedad.

La Asociación Americana de Psicología publicó un estudio sobre el Estrés en Estados Unidos desde 2007. Descubrieron que la mayoría de estadounidenses reconoce que su estrés excede los niveles necesarios para mantener una buena salud. ¿Cuál es el motivo que citan con más frecuencia para excusarse por no tratar el problema?

Estar demasiado ocupados.

Es un círculo vicioso.

La doctora Susan Koven es experta en medicina interna en el Hospital General de Massachusetts. En una columna de 2013 del Boston Globe, escribía:
En los últimos años, he observado una especie de epidemia: todos mis pacientes sufren el mismo trastorno. Los síntomas incluyen fatiga, irritabilidad, insomnio, ansiedad, dolores de cabeza, ardor de estómago, problemas de colon, dolor de espalda y sobrepeso. No hay ningún análisis de sangre ni radiografía capaz de diagnosticar esta enfermedad, y aun así es fácilmente reconocible. Se llama exceso de agobio.
Llevamos años escuchando que demasiado estrés conlleva problemas para la salud. Pero la doctora Koven no hablaba del estrés. Sino del agobio, el ajetreo, las ocupaciones.

Eso sí es una epidemia.

El doctor Michael Marmot, un epidemiólogo británico, ha estudiado el estrés y sus efectos, y descubrió que las causas principales son dos tipos de agobio. Aunque no le pone nombre oficial, describe el más dañino como ocupación sin control, que sobre todo afecta a las personas sin recursos económicos. Su realidad financiera no les permite un descanso. Tienen dos o tres trabajos para mantener a su familia a flote. Si añades hijos a la mezcla, la actividad es apabullante y el estrés da lugar a verdaderos problemas de salud.

El segundo tipo de agobio también da lugar a problemas de salud, pero es una enfermedad que nos creamos nosotros mismos. Como si chupáramos voluntariamente el pomo de la puerta del baño o si nos pusiéramos a hacer un picnic a 40 grados a la sombra.

Es un agobio que podemos controlar.

Es un estrés autocreado.

Desde que mantuve esa conversación hace un mes, me di cuenta de que mi agobio es del segundo tipo. Un agobio controlable. De hecho, muchas veces nos creamos prisas y preocupaciones donde no existe ninguna. Cualquier mañana típica puedes verme empujando a mis hijos como si fueran mulos, insistiendo para que vayan más rápido.

"¡Si no te acabas los cereales en 90 segundos, vamos a llegar tarde!"

"¿Te gusta ser el último? Porque eso vas a ser si no te das prisa y te lavas los dientes.

Lo curioso es que, les presione o no, siempre llegamos al colegio a la misma hora. Antes de que suene el timbre. ¿Y si llegáramos tarde? Tampoco pasaría nada, pero sigue habiendo una voz en mi cabeza que me dice que ser un tardón hoy supone una rampa directa que te acaba conduciendo a la cárcel.

Ridículo.

Después de esa conversación con mi amigo, empecé a darme cuenta de que mis prisas eran una reacción excesiva a mi mente, que lo exagera todo. La mayoría de las veces expreso mi impaciencia con la esperanza de transmitírsela a los demás. Pero en vez de eso, sólo creo ansiedad, quejas y resquemor. Y hasta en los casos en los que esa urgencia está justificada, suele ser porque yo mismo he planificado algo con un horario cerrado.

Y todo esto hace que me pregunte:

¿Por qué un hombre ya crecidito, con cerebro y dos pulgares oponibles decide crear voluntariamente estrés en su vida?
 
Descubrí la respuesta... Y no es muy bonita.

Tenemos miedo de nosotros mismos.

En Estados Unidos, somos definidos por lo que hacemos. Nuestra carrera profesional. Lo que producimos. Es la primera pregunta que se hace en las fiestas y, a menudo, es la primera información que intercambiamos con desconocidos. Lo que se infiere es que si no estás ocupado haciendo algo, de algún modo eres inferior. Que no eres digno. O, como poco, menos digno que los que producen algo.
Ahora, antes de que pienses que esto sólo es la opinión de un don nadie, echa un vistazo a este reciente estudio publicado en la revista Science. En un experimento, los participantes tenían que quedarse solos en una sala hasta 15 minutos. Cuando les preguntaban si les había gustado el rato en soledad, más de la mitad respondió negativamente.

En otro estudio, los participantes recibían una descarga eléctrica y luego les preguntaban si pagarían por evitar una nueva descarga. Lógicamente, la mayoría dijo que pagaría por evitar el dolor. Sin embargo, cuando esas mismas personas se quedaban solas en una sala durante 15 minutos, casi la mitad prefería autoadministrarse una descarga eléctrica antes que quedarse solos con sus pensamientos.

Has leído bien.

De forma voluntaria.

Impactante.

Piensa un momento en lo que significa. Estar sin hacer nada es tan doloroso que estamos dispuestos a hacernos daño para evitarlo.

Quizás es la realidad más triste de todo esto. Yo creo en Dios, pero parece que con mi fe no tengo suficiente, así que lleno mi Facebook y mi calendario de un ajetreo autocreado para evitar el no hacer nada. Entretanto, no sólo me pierdo la paz y la belleza que llevo dentro, sino también la belleza de los demás, porque mi desasosiego prefabricado lo cubre todo de ansiedad y preocupación.

Es hora de dejar que mis preocupaciones descansen en paz.

Esta es mi frase para hoy. Voy a dejar de definirme por lo que hago y voy a empezar a definirme por lo que soy. Voy a dejar de medir el tiempo con el reloj y a empezar a medirlo por las experiencias que comparto con los que me rodean. Voy a dejar de ver mi vida como un "agobio" y, en su lugar, voy a verla como realmente es.

Plena.

Nota del autor: A lo largo del último mes, me he esforzado por eliminar la palabra "agobiado" de mi vocabulario. ¿El resultado? Me siento más ligero. Ahora, cuando la gente me pregunta cómo van las cosas, digo: "Tengo una vida plena. ¿A ti qué es lo que te funciona?".


Fuente: huffingtonpost

jueves, 15 de enero de 2015

Vídeo viral que compara los deseos de una persona sana con los de una con cáncer o leucemia


Cogimos un grupo de gente sana de la calle y los sentamos al lado de jóvenes con cáncer y sus familiares separados por un biombo, no podían verse entre ellos. Les planteamos las mismas preguntas.

¿Que les hace felices? ¿Si pudieran pedir un deseo cual sería?

La diferencia en las respuestas no deja indiferente a ninguno. Un proyecto en colaboración con la Asociación de adolescentes y adultos jóvenes con cáncer.

"No apreciamos la vida hasta que no nos damos cuenta que la perdemos.

Apreciad las pequeñas cosas pues son grandes cuando nos faltan."

jueves, 30 de octubre de 2014

Ayer fue el Día Mundial del Ictus


Sí, me encanta. La danza es mi mejor amiga. Y mi mejor cómplice. Es la que me da fuerza. Hace unos años la vida se empeñó en ponérmelo difícil. Me golpeó. Me hizo asimétrica. Me sentía diferente. Pero bailando vuelvo a ser como los demás: yo interpreto y la gente me mira. Eso me gusta. Puedo transmitir sensaciones que no podría explicar con palabras. Gracias a la danza, la vida y yo nos hemos reconciliado. Ahora puedo decirle a todo el mundo: “Sí, yo soy especial… ¿y qué?".

La luminosa historia de Isabel Palomeque es un gran ejemplo de superación personal. A través de la danza, como relató en su libro biográfico ‘Alta Sensibilidad’, la joven barcelonesa está consiguiendo superar el ictus que sufrió cuando tenía 24 años. Este vídeo realizado por la plataforma Stroke Strike recoge su valioso testimonio con motivo del Día Mundial del Ictus de 2014, bajo el lema “I am a woman: Stroke affects me”.

domingo, 21 de septiembre de 2014

¿Qué ocurre al dejar de fumar?


A los 20 minutos ya hay beneficios y a las 24 horas los pulmones ya trabajan para eliminar las partículas tóxicas.

lunes, 16 de diciembre de 2013

"If only for a second", el segundo de felicidad de enfermos de cáncer


Desde el momento en que te diagnostican un cáncer incurable la preocupación y el miedo te invaden, no puedes dejar de pensar en otra cosa, te hundes..

La agencia Leo Burnett creó el proyecto 'Ne serait çe qu´une seconde' (Sólo por un segundo). Invitó a 20 personas con cáncer a su estudio. Una vez allí se les pidió que confiaran en ellos, que cerraran los ojos y que se dejaran caracterizar para una foto.

Terminada la sesión de maquillaje les colocaban delante de un espejo y se les pedia que abriesen los ojos. Un fotógrafo se encontraba tras el, preparado para capturar y guardar para siempre ese momento mágico.

El segundo en el que se olvidaban por completo de su enfermedad y sus ojos volvían a brillar: "Sólo por Un Segundo."

jueves, 10 de octubre de 2013

"Memories of the World", el proyecto sobre el Alzheimer

Álvaro Barberá ha dejado su trabajo para dedicarse a un proyecto que ha empezado que se llama "Memories of the World". El proyecto consiste en acercar a la gente la enfermedad de Alzheimer ya que él tristemente la ha vivido en primera persona por su abuelo que la ha sufrido.


Él quiere que los jóvenes conozcan esta enfermedad y que los recuerdos y deseos de la gente se mantengan en el tiempo, por eso está recorriendo el continente americano hablando con la gente y recogiendo sus testimonios y fotografías y poniéndolos en su página web para que nadie los olvide y se mantengan siempre.

Una bonita iniciativa que invita a creer en la gente.

Podéis seguirle en su Facebook.

martes, 13 de noviembre de 2012

Dani cumple su sueño de subir una montaña pese a su enfermedad


Dani tiene 10 años y una enfermedad muscular degenerativa que le impide andar con normalidad. Su padre, Toni, quería volver a disfrutar de su pasión, las montañas, con su hijo.

Y un grupo de personas pensaron que lo mejor que podían hacer era intentar que lo consiguiera.
Y lo hicieron como se hacen las cosas en las montañas.
Ésta es la historia.

Gracias a Dani, a Toni y a los chicos de Tururac (www.tururac.com) que hicieron que esta historia fuera posible.