sábado, 30 de abril de 2011

"¿Qué mundo les vamos a dejar a nuestros nietos? ¡Y a mí, ¿qué me importa?”

Leopoldo Abadía (Zaragoza, 1933), profesor y escritor español conocido por su análisis de la crisis económica actual. Autor de "La crisis Ninja y otros misterios de la economía actual" dice en su artículo:



Me escribe un amigo diciendo que está muy preocupado por el futuro de sus nietos. Que no sabe qué hacer: si dejarles herencia para que estudien o gastarse el dinero con su mujer y que “Dios les coja confesados”.

Lo de que Dios les coja confesados es un buen deseo, pero me parece que no tiene que ver con su preocupación.

En muchas conferencias, se levanta una señora (esto es pregunta de señoras) y dice esa frase que me a mí me hace tanta gracia: “¿qué mundo les vamos a dejar a nuestros hijos?” Ahora, como me ven mayor y ven que mis hijos ya está crecidos y que se manejan bien por el mundo, me suelen decir “¿qué mundo les vamos a dejar a nuestros nietos?”

Yo suelo tener una contestación, de la que cada vez estoy más convencido: “¡y a mí, ¿qué me importa?!” Quizá suena un poco mal, pero es que, realmente, me importa muy poco.

Yo era hijo único. Ahora, cuando me reúno con los otros 64 miembros de mi familia directa, pienso lo que dirían mis padres, si me vieran, porque de 1 a 65 hay mucha gente. Por lo menos, 64.

Mis padres fueron un modelo para mí. Se preocuparon mucho por mis cosas, me animaron a estudiar fuera de casa (cosa fundamental, de la que hablaré otro día, que te ayuda a quitarte la boina y a descubrir que hay otros mundos fuera de tu pueblo, de tu calle y de tu piso), se volcaron para que fuera feliz…y me exigieron mucho.

Pero ¿qué mundo me dejaron? Pues mirad, me dejaron:

1. La guerra civil española
2. La segunda guerra mundial
3. Las dos bombas atómicas
4. Corea
5. Vietnam
6. Los Balcanes
7. Afganistán
8. Irak
9. Internet
10. La globalización

Y no sigo, porque ésta es la lista que me ha salido de un tirón, sin pensar. Si pienso un poco, escribo un libro. ¿Vosotros creéis que mis padres pensaban en el mundo que me iban a dejar? ¡Si no se lo podían imaginar!

Lo que sí hicieron fue algo que nunca les agradeceré bastante: intentar darme una muy buena formación. Si no la adquirí, fue culpa mía.

Eso es lo que yo quiero dejar a mis hijos, porque si me pongo a pensar en lo que va a pasar en el futuro, me entrará la depre y además, no servirá para nada, porque no les ayudaré en lo más mínimo.

A mí me gustaría que mis hijos y los hijos de ese señor que me ha escrito y los tuyos y los de los demás, fuesen gente responsable, sana, de mirada limpia, honrados, no murmuradores, sinceros, leales,…Lo que por ahí se llama “buena gente”.

Porque si son buena gente harán un mundo bueno. Y harán negocios sanos. Y, si son capitalistas, demostrarán con sus hechos que el capitalismo es sano. (Si son mala gente, demostrarán con sus hechos que el capitalismo es sano, pero que ellos son unos sinvergüenzas.)

Por tanto, menos preocuparse por los hijos y más darles una buena formación: que sepan distinguir el bien del mal, que no digan que todo vale, que piensen en los demás, que sean generosos…En estos puntos suspensivos podéis poner todas las cosas buenas que se os ocurran.

Al acabar una conferencia la semana pasada, se me acercó una señora joven con dos hijos pequeños. Como también aquel día me habían preguntado lo del mundo que les vamos a dejar a nuestros hijos, ella me dijo que le preocupaba mucho más qué hijos íbamos a dejar a este mundo.

A la señora joven le sobraba sabiduría, y me hizo pensar. Y volví a darme cuenta de la importancia de los padres. Porque es fácil eso de pensar en el mundo, en el futuro, en lo mal que está todo, pero mientras los padres no se den cuenta de que los hijos son cosa suya y de que si salen bien, la responsabilidad es un 97% suya y si salen mal, también, no arreglaremos las cosas.

Y el Gobierno y las Autonomías se agotarán haciendo Planes de Educación, quitando la asignatura de Filosofía y volviéndola a poner, añadiendo la asignatura de Historia de mi pueblo (por aquello de pensar en grande) o quitándola, diciendo que hay que saber inglés y todas estas cosas.

Pero lo fundamental es lo otro: los padres. Ya sé que todos tienen mucho trabajo, que las cosas ya no son como antes, que el padre y la madre llegan cansados a casa, que mientras llegan, los hijos ven la tele basura, que lo de la libertad es lo que se lleva, que la autoridad de los padres es cosa del siglo pasado. Lo sé todo. TODO. Pero no vaya a ser que como lo sabemos todo, no hagamos NADA.

P.D.
1. No he hablado de los nietos, porque para eso tienen a sus padres.
2. Yo, con mis nietos, a merendar y a decir tonterías y a reírnos, y a contarles las notas que sacaba su padre cuando era pequeño.
3. Y así, además de divertirme, quizá también ayudo a formarles.

viernes, 29 de abril de 2011

La felicidad

"La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días."
Benjamín Franklin

jueves, 28 de abril de 2011

11 cosas que no se aprenden en el colegio

En este blog hay cosas muy interesantes y que os recomiendo encarecidamente. Una de ellas aquí os la dejo.

Una persona bastante famosa fue a un colegio a dar una conferencia. Lo que iba a ser una lectura supuestamente larga, duró menos de 5 minutos, aunque provocó aplausos durante 10 minutos. Habló acerca de esas lecciones que sólo te enseña la vida, y que a veces tenemos que aprender a base de palos.

No está de más escuchar los consejos de una persona de éxito como es Bill Gates.
  • REGLA 1: La vida no es fácil, acostúmbrate a ello.
  • REGLA 2: El mundo no está preocupado por tu autoestima. El mundo espera que hagas algo útil por él ANTES de sentirte bien contigo mismo.
  • REGLA 3: No ganarás 20.000 € al mes nada más por salir de la escuela. No serás vicepresidente de una empresa con coche y teléfono a tu disposición, hasta que con tu esfuerzo hayas conseguido comprar tu propio coche y teléfono.
  • REGLA 4: Si crees que tu profesor es duro, espera a tener un Jefe. Ése sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida.
  • REGLA 5: Vender papel usado o trabajar los días festivos no es ser lo último en la escala social. Tus abuelos tenían una palabra diferente para eso: lo llamaban oportunidad.
  • REGLA 6: Si te equivocas, no le eches la culpa a tus padres o a la mala suerte. Por lo tanto no lloriquees por tus errores, aprende de ellos.
  • REGLA 7: Antes de nacer tú, tus padres no eran tan críticos como ahora. Ellos se volvieron así por pagar tus cuentas, lavar tus ropas y oírte decir que son “ridículos”. Por tanto, antes de salvar el planeta para la próxima generación, queriendo remediar los errores de la generación de tus padres, comienza limpiando las cosas de tu propia vida, empezando por tu habitación.
  • REGLA 8: La escuela puede haber eliminado la distinción entre excelentes, buenos y regulares, pero la vida no es así. En muchas escuelas hoy no repites el curso, hacen que tus tareas sean cada vez más fáciles y tienes las oportunidades que necesites hasta aprobar. Esto no se parece en nada a la vida real. Si fallas, estás despedido. Así que acierta a la primera.
  • REGLA 9: La vida no está dividida en trimestres. Tú no tendrás largas vacaciones de verano y no encontrarás quien te ayude a cumplir con tus tareas, ni jefes que se interesen en ayudarte para que te encuentres a ti mismo. Todo esto y mucho más, tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.
  • REGLA 10: La televisión NO es la vida real. En la vida real, las personas tienen que dejar los juegos, el bar, los bailes o los amigos, para irse a trabajar.
  • REGLA 11: Sé amable con los estudiosos (aquellos estudiantes que tú y muchos otros juzgan que son sosos). Existen muchas probabilidades de que termines trabajando PARA uno de ellos.

miércoles, 27 de abril de 2011

15 días en Agosto





La vida contada por un niño...para pensar un poco si vivimos para trabajar o trabajamos para vivir y si realmente disfrutamos nuestras vidas o no...

Al hilo de qué es la felicidad para cada uno si nos limitamos a trabajar de 8 a 19:00, apenas disfrutamos de nuestros hijos y con el dinero que ganamos lo gastamos en uans vacaciones que disfrutemos o no...

martes, 26 de abril de 2011

La historia del burro y el pozo

Un día, el burro de un campesino se cayó en un pozo. El animal lloró fuertemente por horas, mientras el campesino trataba de buscar algo que hacer.

Finalmente, el campesino decidió que el burro ya estaba viejo y el pozo ya estaba seco y necesitaba ser tapado de todas formas; que realmente no valía la pena sacar al burro del pozo.

Invitó a todos sus vecinos para que vinieran a ayudarle. Cada uno agarró una pala y empezaron a tirarle tierra al pozo.

El burro se dio cuenta de lo que estaba pasando y lloró horriblemente. Luego, para sorpresa de todos, se aquietó después de unas cuantas paladas de tierra.

El campesino finalmente miró al fondo del pozo y se sorprendió de lo que vio... con cada palada de tierra, el burro estaba haciendo algo increíble: se sacudía la tierra y daba un paso encima de la tierra.

Muy pronto todo el mundo vio sorprendido cómo el burro llegó hasta la boca del pozo, pasó por encima del borde y salió trotando...

La vida va a tirarte tierra, todo tipo de tierra... el truco para salir del pozo es sacudírsela y usarla para dar un paso hacia arriba. Cada uno de nuestros problemas es un escalón hacia arriba. Podemos salir de los más profundos huecos si no nos damos por vencidos...

¡¡¡Usa la tierra que te echan para salir adelante!!!

lunes, 25 de abril de 2011

Cómo detectar a un mentiroso (iv): juego de identificación facial de emociones

Hace tiempo ya os dejé varios juegos para detectar mentirosos:

http://elblogqueteharapensar.blogspot.com/2010/12/como-detectar-un-mentiroso-iii-test.html

http://elblogqueteharapensar.blogspot.com/2010/12/como-detectar-un-mentiroso-ii-juego.html

Aquí tenéis otro juego para identificar emociones basado en las herramientas creadas por Paul Ekman, profesor de psicología en la University of California Medical School de San Francisco.

http://www.cio.com/article/facial-expressions-test

Instrucciones para jugar:
- Tenéis que ir pulsando en los números del 1 al 10 que aparecen abajo e irán apareciendo rostros en la pantalla. Durante décimas de segundo podrás ver un cambio en su expresión facial que se corresponde con una de las emociones que se indican abajo: Sad (triste), angry (enfadado), surprise (sorpresa), fear (miedo), disgust (asco), contempt (desprecio), happy (feliz).

- Cuando identifiquéis la emoción de la imagen (de la que se muestra unas décimas de segundo) tenéis que pulsar sobre la emoción correspondiente. Si es correcta se iluminará en verde la palabra "RIGHT" (correcto), si falláis, se iluminará en rojo la palabra "WRONG" (incorrecto) y podréis pulsar hasta adivinarlo.

sábado, 23 de abril de 2011

Videojuego a partir de la Inteligencia Emocional

En este enlace podéis ver la noticia del proyecto que están empezando en la Universidad de Santiago de Compostela (USC) el equipo del Laboratorio de Sistemas de crear un videojuego basado en la Inteligencia Emocional.

Este equipo del que hablamos está colaborando en el diseño de este videojuego para la consola Wii. El coordinador del grupo de la USC, Julián Flores González, explica que "se trata de analizar aspectos como la posición del cuerpo o las expresiones de la cara del jugador, estudiando también las respuestas que emite a ciertas preguntas."

Este videojuego servirá para que los usuarios puedan desarrollar su inteligencia emocional. “La idea es presentarle al jugador una serie de situaciones para que las resuelva", de modo que la consola detecta sus emociones y el juego transcurre en función de las mismas.

Suena bastante bien y estamos espectantes a ver cuál es el resultado final y cómo van a implementar todo esto en un videojuego atractivo para el consumidor.

Puede ser una herramienta fundamental para la enseñanza de la Inteligencia Emocional en los jóvenes.

miércoles, 20 de abril de 2011

Hay personas que se pasan la vida haciendo el capullo... y encima después no se convierten en nada.

"Hay personas que se pasan la vida haciendo el capullo... y encima después no se convierten en nada."

Sabiduría popular

martes, 19 de abril de 2011

Construcción con piezas de LEGO increíble





Como el Efecto Mariposa de Marron que hacían en el Hormiguero pero hecho con piezas de LEGO con pelotitas que van avanzando a través de 20 módulos a lo largo de un circuito que termina donde comienza.

Y yo que de pequeño hacía un puente y ya me creía arquitecto profesional...

Los niños estaban solos - Jorge Bucay

Los niños estaban solos - Jorge Bucay


Su madre se había marchado por la mañana temprano y los habia dejado al cuidado de Marina, una joven de dieciocho años a la que a veces contrataba por unas horas para hacerse cargo de ellos a cambio de unos pocos euros.

Desde que el padre habia muerto, los tiempos eran demasiado duros como para arriesgar el trabajo faltando cada vez que la abuela se enfermaba o se ausentaba de la ciudad.

Cuando el novio de la jovencita llamó para invitarla a un paseo en su coche nuevo, Marina no dudó demasiado. Después de todo los niños estaban durmiendo como cada tarde y no se despertarian hasta las cinco.

Apenas escuchó la bocina, cogió su bolso y descolgó el telefono. Tomó la precaución de cerrar la puerta del cuarto y se guardó la llave en el bolsillo. Ella no queria arriesgarse a que Pancho se despertara y bajara las escaleras para buscarla, porque despues de todo tenia sólo seis años y en un descuido podia tropezar y lastimarse. Ademas, pensó, si eso sucediera, ¿como le explicaria a su madre que el niño no la habia encontrado?

Quizás fue un cortocircuito en el televisor encendido o alguna de las luces de la sala, o tal vez una chispa en el hogar de leña; el caso es que cuando las cortinas empezaron a arder, el fuego rápidamente alcanzó la escalera de madera que conducia a los dormitorios.

La tos del bebé debido al humo que se filtraba por debajo de la puerta lo despertó. Sin pensar, Pancho salto de la cama y forcejeó con el picaporte para abrir la puerta pero no pudo.

De todos modos, si lo hubiera conseguido, él y su hermanito de meses hubieran sido devorados por las llamas en pocos minutos.

Pancho gritó llamando a Marina, pero nadie contestó su llamada de auxilio. Así que corrió al teléfono que habia en el cuarto (el sabía como marcar el numero de su mamá) pero no habia línea.

Pancho se dió cuenta que debía sacar a su hermanito de alli. Intentó abrir la ventana que daba a la cornisa, pero era imposible para sus pequeñas manos destrabar el seguro y aunque lo hubiera conseguido aún debia soltar la malla de alambre que sus padres habian instalado como protección.

Cuando los bomberos terminaron de apagar el incendio, el tema de conversación de todos era el mismo:
- ¿Cómo pudo ese niño tan pequeño romper el vidrio y luego el enrejado con el perchero?
- ¿Cómo pudo cargar al bebé en la mochila?
- ¿Cómo pudo caminar por la cornisa con semejante peso y bajar por el árbol?
- ¿Cómo pudo salvar su vida y la de su hermano?

El viejo jefe de bomberos, hombre sabio y respetado les dio la respuesta:

-Panchito estaba solo... No tenia a nadie que le dijera que no iba a poder.


¿Cuántas veces hemos dejado de hacer cosas porque ha venido alguien y nos ha dicho que no podíamos (padres, madres, amigos...) ?
¿Cuántas veces hemos dejado de hacer cosas porque nosotros mismos nos decimos "ni si quiera lo intentes, si no vas a poder..."?

Si no intentamos las cosas no podremos saber si somos capaces de hacerlo o no y, lo peor, nos podemos arrepentir toda la vida por cosas que no hemos hecho. Como les digo a mis alumnos...si os proponéis algo en la vida y lo queréis de verdad y es vuestra ilusión, ¡id a por ello que estar por seguro que lo conseguiréis! O por lo menos estaréis muy cerca de donde queréis estar.

A lo mejor mi sueño es ser astronauta...a lo mejor es una meta muy complicada de conseguir...pero si me propongo llegar a ello y dar los pasos que necesito para conseguirlo, puede que termine trabajando para una empresa aeroespacial diseñando sistemas que luego los astronautas usan en su día a día.

"Es mejor arrepentirse de haber hecho las cosas que arrepentirse de nunca haberlas intentado."